Motor mantenimiento: sin glamour

Escrito el 15/05/2022
Alejandro Bernabé Correa - EngineStars

El mundo de los talleres y los productos de mantenimiento del automóvil es extenso, diferente y muchas veces denostado por el gran público. Se suele pensar en estos como lugares oscuros, sucios, con personal de no muy alta cualificación, “engañabobos” ... Pero nada más lejos de la realidad.

Siempre existe un grupúsculo de personas dispuesta hacer lo que sea necesario para echarse unas monedas extra al bolsillo. Si bien en su mayoría buscan mantener a sus clientes y por ellos es mejor no jugársela. Desde la experiencia de EngineStars, podemos decir que nos ha pasado de todo y que sí hay lugares complicados, si bien la mayoría hace su trabajo bien.



También tenemos el caso contrario, talleres que parecen laboratorios, en los que se limpia de manera obsesiva y los mecánicos son verdades especialistas en lo que hacen. Estos son los lugares que todo el mundo quiere, pero pocos están dispuestos a pagar. Ahí es donde reside la fama de los talleres. Sin embargo, es importante el mantenimiento de nuestro vehículo. ¿Por qué es importante llevar a cabo estas tareas tan poco “interesantes” o “limpias”? Porque cuando mantenemos sano nuestro vehículo nos aseguramos que las emisiones contaminantes se mantienen conforme a la normativa que cumpla, previene averías, la seguridad se ve incrementada, nuestro vehículo retiene mejor su valor.

Un ejemplo muy claro que nos ayuda a tener un vehículo seguro, o que, al menos, se mantengan las características de seguridad originales, es la sustitución cada dos años del líquido de frenos. Este es un consumible, como el aceite o el combustible, de nuestro automóvil que casi no se cambia. La consecuencia es que las frenadas de emergencia se alargan y perdemos efectividad del pedal del freno.

Los aceites, el fluido hidráulico lo es, pierden propiedades con el paso del tiempo. En el caso del líquido de frenos, además adquiere agua al estar expuesto a la humedad lo que redunda en la formación de burbujas de vapor de agua; con la consecuencia inevitable de la pérdida en la capacidad de frenada. Los neumáticos, otro ejemplo manido, pero es el único elemento que mantiene el contacto con el suelo. Si es importante la temperatura del neumático, como no va a serlo su estado…

También tenemos el caso contrario, talleres que parecen laboratorios, en los que se limpia de manera obsesiva y los mecánicos son verdades especialistas en lo que hacen. Estos son los lugares que todo el mundo quiere, pero pocos están dispuestos a pagar. Ahí es donde reside la fama de los talleres. Sin embargo, es importante el mantenimiento de nuestro vehículo. ¿Por qué es importante llevar a cabo estas tareas tan poco “interesantes” o “limpias”? Porque cuando mantenemos sano nuestro vehículo nos aseguramos que las emisiones contaminantes se mantienen conforme a la normativa que cumpla, previene averías, la seguridad se ve incrementada, nuestro vehículo retiene mejor su valor.

Un ejemplo muy claro que nos ayuda a tener un vehículo seguro, o que, al menos, se mantengan las características de seguridad originales, es la sustitución cada dos años del líquido de frenos. Este es un consumible, como el aceite o el combustible, de nuestro automóvil que casi no se cambia. La consecuencia es que las frenadas de emergencia se alargan y perdemos efectividad del pedal del freno. Los aceites, el fluido hidráulico lo es, pierden propiedades con el paso del tiempo.

En el caso del líquido de frenos, además adquiere agua al estar expuesto a la humedad lo que redunda en la formación de burbujas de vapor de agua; con la consecuencia inevitable de la pérdida en la capacidad de frenada. Los neumáticos, otro ejemplo manido, pero es el único elemento que mantiene el contacto con el suelo. Si es importante la temperatura del neumático, como no va a serlo su estado…

Las reparaciones se evitan o aparecen cada más tiempo. Una avería común en los vehículos modernos es la saturación de los filtros de partículas y sistemas anticontaminación. Estos se mantienen en perfecto estado si utilizamos el combustible adecuado y realizamos las limpiezas preventivas necesarias, algo que puede realizarse mediante el uso de aditivos de calidad.

De este modo, evitamos tener que pasar por el taller durante muchos kilómetros. Otro punto importante, directamente vinculado al mantenimiento, es el coste por kilómetro.

Al reducir las averías, reducimos estos gastos, pero al mantener correctamente todos los sistemas del vehículo también reduciremos el consumo de combustible. Estos ahorros en conjunto pueden llegar a marcar una diferencia, por cada 100km recorridos, de 1 a 3 euros en coches promedio. La conclusión es clara y sencilla: debemos preocuparnos y ocuparnos del mantenimiento de nuestro parque móvil para mantener el valor, viajar seguros y de forma económica.

EngineStars nació con ánimo de quitar estos trámites engorrosos a los propietarios de más de un vehículo, manteniendo en sus condiciones óptimas el tráfico reducimos la contaminación y mejoramos la calidad de vida de todos los que se encuentran a nuestro alrededor