Piedras preciosas: AGUAMARINA

Escrito el 15/03/2022
Dariena González Varona

''Este mes de marzo tiene como piedra preciosa la AGUAMARINA, no podía ser de otra manera para los nativos emocionales bajo el signo zodiacal Piscis''

Hay pocas cosas que nos relajan tanto como mirar y escuchar el sonido del mar, el rumor de las olas acariciando la arena y sus tonalidades azules verdosas nos proporcionan una calma y una relajación que consigue evadirnos del caótico estrés en el que vivimos sumergidos en las grandes ciudades.

Según la mitología, unos antiguos marineros encontraron un cofre que contenía el tesoro de las sirenas, eran piedras vítreas azuladas cuyo brillo asemejaba a las cristalinas aguas en las que navegaban, desde entonces las usaron como amuletos que les traían suerte y les protegían de las furias de Neptuno, Dios del mar. De la similitud de estas piedras con el océano, surge su nombre ‘’Agua del Mar’’, que posteriormente al 1609 viene llamada AGUAMARINA.



La Aguamarina es un mineral compuesto por berilio, aluminio, silicato, hierro y oxígeno, es por ello que pertenece a la familia de los berilos al igual que la esmeralda. Su color proviene de las impurezas del hierro dentro del berilo incoloro, varía poco en una gamma de azules que va desde el azul verdoso hasta el azul cielo y pueden ser más pálidos o más saturados, con tonos muy conocidos y deseados como el Santa María y el Doble Azul.

Se proporciona calor a las piedras, a bajas temperaturas, para reducir los tonos verdes y amarillos, como consecuencia se obtienen colores más cotizados en el mercado, pero las gemas de mayor valor son siempre las que mantienen sus características naturales de mejor calidad.

Su dureza en la escala de Mohs se ubica entre 7.5 y 8, lo que le otorga un extraordinario uso en la joyería, está disponible en corte cabujón y facetada, los cortes más comunes son en círculo, ovalado, pera y cojín, hasta suelen tallarse en figuras decorativas, aunque su mejor corte, según expertos en el sector, es el corte step esmeralda, también son muy populares los cortes brillantes con formas rectangulares y largas.



Los yacimientos de este mineral son muy numerosos, podemos encontrarlos fundamentalmente en Brasil, pero además se extrae en Australia, India, Kenia, Namibia, Mozambique, Nigeria, Zimbabue, Madagascar, Estados Unidos, Pakistán, Rusia, Ucrania, Birmania. La aguamarina más grande con calidad de piedra preciosa se encontró en el 1910 en la ciudad de Marambaia, en Minas Gerais, Brasil. Este ejemplar pesaba 110,5 kg, era largo 48 cm y su diámetro alcanzaba los 40 cm, se sabe que fue cortada en muchas otras piedras con un peso total de más de 100.000 quilates.

Pero la pieza de aguamarina que ostenta el tamaño más grande jamás cortado, se le atribuye a la Dom Pedro, de 26 kg, originaria de la misma fuente, cortada por el diseñador de piedras preciosas Bernd Munsteiner en Idar- Obersteinn, en Alemania, cursando el año 1992. Tardó cuatro meses estudiando la mejor manera de hacerlo y otros seis meses en tallarla. Actualmente podemos admirarla en el Museo Smithsonian junto a muchas otras maravillosas gemas.

A esta espectacular gema se le confieren muchísimas propiedades curativas, a lo largo de estos aproximadamente 3000 años que se le conoce, se le ha concedido protagonismo en la sanación de dolores de origen nervioso como pueden ser de la nuca, la mandíbula y el área cervical, se dice que refuerce las cuerdas vocales, ayude a mitigar el bruxismo y atenúe los problemas de tiroides. Además, donaría confianza al portador, unida a sensibilidad, empatía, tranquilidad y calma para el alma.

Estas controvertidas cualidades pueden o no ser ciertas, aun así, la aguamarina es una piedra preciosa que nos cautiva sutilmente con su tonalidad que transmite visualmente paz, serenidad y eleva nuestra espiritualidad.