Muy personal con Leo Margets

Escrito el 15/03/2022
David V. Castro

Leo Margets nació en Barcelona, un 10 de agosto de 1983. Es una jugadora profesional de póker española. En noviembre de 2021, se convirtió en la primera mujer en conseguir un brazalete de las World Series Of Poker.

-¿Cómo describiría un amigo a Leo Margets?

Me definirían como buena gente, alguien que ha hecho siempre lo que ha querido sin tener mucho en cuenta la opinión de los demás. Una persona con muchas ganas de aprender y con mucha curiosidad, que tiene un círculo muy pequeño de gente con la que le gusta estar, pero de ese grupo es inseparable.

-Tienes una formación académica bastante amplia… Háblame un poco sobre esto

Siempre digo que antes de los 23 años era la nuera perfecta y la hija que todo padre quiere (risas). Me encanta estudiar, no era el típico perfil de empollona, pero es algo que siempre me ha gustado y no me ha costado mucho trabajo. Al terminar el cole me fui a estudiar la carrera a Inglaterra “Business Studies”, algo para lo que no tenía mucha vocación, pero al no tener claro lo que quería hacer, elegí esta (muy similar a ADE), ya que pensé que me abriría muchas puertas. Al terminar, decidí hacer un master en dirección de empresas de comunicación. Esto lo hice para alargar la vida estudiantil, ya que no tenía nada claro de a qué quería dedicarme. Tampoco tenía muchas ganas de entrar al mercado laboral (risas).

-¿A qué te dedicabas antes de meterte de lleno en el póker?, ¿en qué momento decides hacer del póker tu modo de vida?

Empecé a trabajar en una multinacional del mundo de marketing deportivo, en la que estuve menos de un año, ya que fue cuando descubrí el póker. Además, fui freelance en campeonatos de tenis. Estuve en el Australian Open, Wimbledon…



Básicamente lo que hacía era ser la “relaciones públicas” entre la prensa y los jugadores. He llegado hasta a hacer de intérprete de algunos jugadores. Paralelamente descubro el póker, y la transición fue bastante natural. Era un hobby que me encantaba y quería ser la mejor. Llegó el momento en el que me comenzó a dar dinero y no me dio miedo arriesgar, y pudiendo no haber sido así, ha salido genial (risas).

Una vez empecé con el póker, seguí estudiando. Hice un máster en inteligencia emocional en Manchester, y más recientemente un curso (que ahora es máster) de neurociencia. Seguramente estudie más a lo largo de mi vida, porque me gusta aprender cosas constantemente. La gente habitualmente piensa que, con tantos estudios, jugar al póker es un desaprovechamiento, sin embargo, yo creo que todo suma.

-¿Cómo llevas el hecho de viajar tanto?

Ahora lo echo mucho de menos. Toda mi vida me he quejado de que odio hacer maletas, y ahora mira, echo de menos hasta eso (risas). No lo llevo nada mal porque desconecto. Me encanta estar en casa, pero la verdad que cuando viajo cambio el chip.

A Las Vegas, por ejemplo, que cuando me voy es mes y medio, me lo tomo como una rutina nueva, sin perro, sin gato, sin marido… Concentrada al máximo. Para mi es un lujo poder estar un mes en el que mi única preocupación es rendir bien. Aunque mi rutina diaria me encanta, esto también, ya que disfruto mucho haciendo mi trabajo.

Lo que intento hacer ahora, es viajar a menos sitios y quedarme más tiempo. Los festivales de póker ofrecen varios torneos seguidos, por ejemplo, de diez días, por lo que prefiero estar más tiempo en un lugar y así viajo menos.


-Practicas mucho deporte… ¿Te sirve como “balance” por la presión y concentración que requiere sentarse en una mesa a jugar?

Practico bastante deporte. Como lo publico tanto en las redes la gente lo sobredimensiona. El deporte me encanta y siempre ha sido así, es parte de mí. Entreno entre media hora y una hora 5 días a la semana. Es curioso, porque no lo hago con la finalidad de que me “equilibre” pero lo hace.

Al final en el póker, esfuerzo es igual a resultados, pero muy a largo plazo. En el deporte  pasa lo contrario, y aunque no compita en nada, antes si lo hacía, si que me gusta superarme a mi misma día a día. Antes corría maratones, y ahora hago más entrenamiento funcional, crossfit, halterofilia… Me divierte bastante.

-Desmitifiquemos tu profesión. ¿Qué le dirías a todos aquellos que ven el póker como a un grupo de “gente peligrosa” jugando en un speakeasy lleno de humo en algún sótano de NY?

Para aquellos que lo ven así, lo primero que les diría es que se pasasen por el casino de su ciudad y viesen un torneo de póker. Van a flipar. Eso parece más un aula de “frikis” universitarios. El perfil del jugador ha cambiado mucho, ya que en los últimos años esto se está profesionalizando mucho más. Lo habitual es ver a gente con carreras, estudiosa, que entiende de matemáticas y estadística, y de inteligencia emocional, ya que es algo fundamental. En resumen, nada tiene que ver el mito con la realidad. Las pelis han hecho mucho daño (risas)

-Has escrito tres libros. ¿Qué encontrarán aquellos que se animen a leerlos?

Realmente yo solo considero mi “bebé” al último. “Juega bien tus cartas”. Estoy super contenta de haberlo hecho, y era casi una necesidad hacerlo. Siempre he pensado que el poker es una analogía muy buena de la vida, y desarrollar una mentalidad de jugador de poker te ayuda a ser un mejor tomador de decisiones en la vida.



Quería transmitir eso, pero, sobre todo, para la gente que no tiene ni idea de poker, es el público objetivo realmente de este libro. Lo que explico son rasgos y habilidades que desarrollas con el póker, pero que no hace falta jugar para desarrollarlas.

Cuando yo las menciono te hace ser consciente de que esas habilidades tienen una transferencia increíble a la vida normal. La aversión al riesgo, desapegarte de las decisiones, centrarte en el proceso, la capacidad de comunicación… Son habilidades que potencio día a día jugando y que me ayudan mucho fuera de las mesas.