PIEDRAS PRECIOSAS: AMATISTAS

Escrito el 15/02/2022
Dariena González Varona

Estamos haciendo toda una tradición en nuestra revista el contarles sobre la gema de nacimiento decada mes. febrero, mes del amor, tiene como piedra preciosa la amatista

El nombre “amatista” proviene del griego AMETHYSTOS, que significa no borracho o que impide la embriaguez. Y es que dicha piedra se consideraba un potente antídoto contra los efectos del alcohol. La amatista es un mineral natural de la familia de los silicatos, es una variedad macrocristalina del cuarzo, de textura visual vítrea, semitransparente y brillante. Sus tonalidades varían en la escala cromática del violeta, aunque según su concentración de hierro puede cambiar al encontrarse expuesta al calor, por ejemplo, a más de 300 grados Celsius esta gema puede tornarse color café pardo, verde, naranja o amarillo, sin embargo, sometida a irradiación podría recuperar su color. 

Es muy susceptible a las altas temperaturas, pero resistente a los ácidos. Sus inclusiones se presentan en forma de marcas paralelas por lo que vienen llamadas arañazos de tigre y rayas de cebra. Su densidad es de 2,65 y su dureza es de 7 en la escala de Mohs. Los más importantes yacimientos de amatista se encuentran en Madagascar, Uruguay, Brasil, Zambia, Argentina, Estados Unidos y algunas regiones del centro de Europa.



En las minas de los Montes Urales, en Siberia, se extrajeron las más bellas amatistas de un tono violeta intenso con destellos rojos y azules que dieron lugar al calificativo de “Siberiana”, en la actualidad se usa comercialmente para calificar las mejores entre estas piedras del mercado en base a su color. Tenemos también la “Rosa de Francia” cuya tonalidad lila está altamente valorada en el sector joyero. Elevando la temperatura de esta gema preciosa podemos obtener el Citrino, variedad de cuarzo muy escaza en su forma natural, de color ámbar, que engastado en anillos, pendientes y colgantes dona a la joya de una belleza sin igual.

La amatista es la variedad más apreciada del cuarzo en la joyería. Desde los tiempos ancestrales, ya en el Antiguo Egipto venía usada para crear joyas, sellos personales y tallas. Podían disponer de esta gema exponentes del poder, la nobleza y la realeza, simbolizaba la sabiduría divina y la pureza, razón por la cual a partir de la Edad Media y hasta nuestros días, podemos encontrarla en anillos de altos referentes eclesiásticos. Su descubrimiento y uso nos transportan a tiempos remotos al ser la duodécima piedra en los cimientos de Jerusalén según el Nuevo Testamento.

Cuenta la mitología griega que Dionisio, dios del vino, se había enamorado de una bella y pura doncella llamada Amethystos, su amor no era correspondido y él la asediaba, por lo que la joven imploró ayuda a la diosa Artemisa que escuchando sus súplicas convirtió a la hermosa joven en una roca cristalina de cuarzo, avergonzado y humillado Dionisio por aquel gesto irrevocable que había provocado vertió sus lágrimas de vino sobre la piedra tornándola del color púrpura que hoy contemplamos en esta gema.

A la amatista vienen atribuidas innumerables propiedades curativas, se dice que alivia el dolor de cabeza o migraña, los problemas respiratorios, reumatismos y las afecciones de la piel. Además de proporcionar relajación, tranquilidad, seguridad, armonía y paz se usa como talismán protector en la solución de conflictos económicos y personales.