El EMBAJADOR DE CERCA

Escrito el 15/10/2021
Alina Santamaría


SR. ROBERTO AMPUERO ESPINOZA


“Un ave que siempre quiso volar”.

El embajador concede a diplomatic World una entrevista en su despacho de la embajada de Chile en Madrid.

DW: ¿Qué recuerdos tiene de su infancia?

Nací en Valparaíso, Chile, una ciudad puerto, donde tuve una infancia que recuerdo con nostalgia y mucho cariño. Valparaíso por su situación geográfica y su topografía es una ciudad de cerros, lo que le da la apariencia de un anfiteatro, y esto ha dejado en mí el recuerdo de, siendo pequeño, en el autobús escolar pasábamos por la Avenida Alemania, que es la que lleva al colegio alemán donde yo estudié, y la perspectiva que tenía al mirar por la ventana era de poder observar toda a ciudad bajo mis pies, lo que me daba siempre la sensación de ir volando, como un pájaro sobre la ciudad. Es un recuerdo que no me abandona y cada vez que visito una nueva ciudad, las defino entre aquellas que son planas y aquellas que tienen cerros o colinas, ya que la diferencia es sustancial.
Digamos que en una ciudad que es plana puede ocultar muchas cosas, en cambio una montañosa, desde la que se puede observar el paisaje, la bahía, los barcos, el puerto… es difícil ignorar lo que está ocurriendo a tu alrededor, todos se observan entre todos, se cruzan las miradas y creo que eso refuerza la conciencia en cada uno de que conforman una comunidad.

DW: ¿Cómo transcurre su infancia hasta su juventud?

Crecí en Valparaíso y en aquella época era una ciudad donde todo el mundo más o menos se conocía.                    Existía un equilibrio muy interesante en términos sociales, tranquila y segura, bastante provinciana. 

Al mismo tiempo era una ciudad muy abierta al mundo por su puerto y las compañías y empresas marítimas, donde mi padre trabajó como ejecutivo en una de ellas, la inglesa Pacific Steam Navigation Company


Tuve una infancia muy bella y tradicional. El paso a mi juventud está marcado por un cambio tremendo, en el momento que me marcho para Santiago a comenzar mis estudios universitarios. Este cambio de una ciudad provinciana a una gran urbe coincide con el hecho de que chile entre en un proceso de tensión política. Allende acababa de llegar al gobierno y se genera una polarización dentro del país y que acaba en 1973 con un golpe de estado y comienza el régimen de Augusto Pinochet, que duró diecisiete años. Por tanto, para mí hay un cambio drástico de la tranquilidad de mis primeros años de vida en Valparaíso y la llegada a la gran capital azotada por estas tensiones políticas.

DW: ¿fue así como le comenzó a interesar el mundo de la política?

Mi educación de niño se desarrolla en un colegio muy conservador, donde para sorpresa y azoro de mis padres me hice joven comunista. Más tarde en la universidad seguí en esta línea y tras el golpe de estado me marcho a un exilio voluntario donde viví en este periodo en Cuba y Alemania Oriental, detrás del muro, dos países que me inspiraron a escribir mis dos memorias. Fueron estas dos experiencias las que me llevaron más tarde a renunciar y romper mis lazos con el comunismo, ya que no quería para mi país una dictadura ni de derechas ni de izquierdas.

Comencé así un camino de búsqueda que tiene que ver con darse las respuestas a las preguntas uno mismo, sin apegarse a una ideología o partido político determinado. Lo más interesante de este proceso es que paso, yo como persona, de una etapa en la que creo tener todas las respuestas para los problemas del mundo, de la humanidad y de mi país; a una etapa, que tiene que ver con la madurez, que en lugar de tener más respuestas que preguntas, tengo más dudas que respuestas.
 Esto es algo que me ha acompañado a partir de entonces en gran parte de mi vida y que me ha orientado en mi actividad política, diplomática y desde luego como escritor, ya que creo que un novelista más que respuestas, alimenta las dudas e interrogantes en el lector, le hace replantearse las cuestiones importantes de la vida.


DW: Su esposa también es Diplomática, ¿cómo se conocieron, por azar, casualidad?

Hay un factor también de azar, casual, que llevó a que dos personas se encontraran en un punto determinado de sus vidas, pese a que venían de lugares tan distintos. Yo con mi mujer, he conversado mucho de esto, porque venimos de lugares distintos, ella nació en Guatemala, yo nací en Chile, curiosamente ella también fue a un colegio alemán, como yo. Esto hizo que más adelante pudiéramos encontrarnos y conocernos en Alemania. Algo en un momento fue orientándonos para que en ese momento y ese lugar, nos tuviésemos que encontrar. 

Mi mujer también ha sido diplomática, empieza siendo muy joven como embajadora política en alemania donde yo la conocí, yo era director de una revista alemana especializada en asuntos latinoamericanos, por ello tenía relaciones con el mundo diplomático. pedí una entrevista para esa revista con ella, y es una entrevista que dura hasta día de hoy.



Ella fue embajadora en alemania, en chile, en suecia y ahora mismo en finlandia. así que en casa nos  sentamos como un matrimonio, pero también como dos diplomáticos que tiene experiencias que aportar, lo que hacen nuestras conversaciones muy ricas, porque las experiencias de un embajador se prolongan en el tiempo, y traen consigo buenas lecciones.

DW: Es usted autor de varios libros de diversos géneros como, novelas, menorías y libros políticos, entre sus obras destacan textos autobiográficos ¿nos podía decir cuántos libro ha escrito?

He escrito alrededor de dieciocho libros, entre ellos una serie de ocho novelas negras, con un personaje muy famoso. Otras novelas relacionadas con la pareja moderna y que toca temas como el amor, los conflictos, celos, infidelidad, entre otros. Por otra parte, un par de autobiografías noveladas y también dos libros escritos en diálogo con un intelectual liberal chileno, Mauricio Rojas, que se llaman Diálogos de Conversos, donde los dos abordamos las razones por las cuales cambiamos en términos políticos, la manera de pensar que teníamos cuando éramos muy jóvenes, de intolerantes y dogmáticos, a cuando entramos en una etapa de madurez y pasamos a ser liberales democráticos.

DW: ¿Pensó alguna vez que sus libros iban a tener tanto impacto internacional?

Uno se encuentra solo en su estudio, frente al papel o pantalla, donde comienza un monólogo comunicativo que se está estableciendo, pero sin saber bien con quién. El escritor deja por escrito todo aquello que quiere plantear y una vez termina, entrega le libro a la editorial y esta lo publica, sabe que el libro deja de ser suyo para ser una obra independiente que seguirá por si sola su camino.

 
DW: Uno de sus éxitos, es un personaje de ficción, llamado Cayetano Brulé que está catalogado como uno de los grandes personajes literario de su país ¿tiene algo en común con el personaje?

El personaje tiene cosas en común conmigo, con mi padre. El apellido de Brulé es el segundo apellido de mi padre y que tiene su origen en Francia, ya que mi abuela era francesa, de la Normandía y llega a Chile para instalarse a principios del siglo XX en la isla de Chiloé, donde se encuentra con los Ampuero, apellido español, del norte concretamente, ya que en esta época sigue siendo la última posesión del imperio español en América del sur.

Por tanto, volviendo a la pregunta, el origen del nombre del personaje tiene que ver con mi historia familiar, más sin embargo, Cayetano es un cubano residente en Chile. Es entonces cuando se cruzan dos almas, dos personalidades muy comunes en América latina, que en términos geográfico podríamos decir que son dos polos, una del norte, más caribeña, marcada por su clima, su migración y desde luego también por España; y otra del sur, de clima más frío, de la Patagonia diríamos. Estas dos almas unidas por la cultura, el idioma y un pasado común.

DW: Su último libro llamado “Demonio" es sobre el afamado detective Cayetano Brulé ¿Lo escribió en Chile o en España?

Esta novela se publicó en abril, en Chile, y próximamente saldrá en España y demás países. Lo curioso de esta novela es que la escribí en mi casa de Madrid, durante la época del confinamiento durante 2020. 
Poco antes de que estallase el asunto de la pandemia, mi mujer y yo viajamos a Panamá a la boda de unos amigos de la familia. 


Es un país que invita a volver y al que la gente siempre vuelve.


Estando allá, mi mujer y yo nos separamos en la vuelta, ella se va a Chile por unos pocos días y yo la espero aquí en España. Cuando esto esta ocurriendo, se declara la suspensión de todos los vuelos internacionales por la pandemia y yo me quedo en esta casa, completamente solo.

 Muy pendiente también de las noticias porque coincidió que en chile había estallado una serie de manifestaciones legales dentro de una democracia, que habían derivado a la violencia y el vandalismo, algo que nunca habíamos visto los chilenos en nuestro país. Por lo que en ese tiempo tuve muy presentes estos acontecimientos, el estallido, la pandemia, sus efectos y consecuencias. Fue entonces cuando decido que voy a escribir, mi personaje quiere actuar, y es así como se desarrolla esta última novela, donde Cayetano intenta resolver un nuevo caso de investigación en medio de la crisis chilena de 2019.

DW: ¿Cómo comienza su trayectoria como embajador en España y cuál es su misión como embajador?

Primero comencé como embajador de Chile en México, durante el gobierno del presidente Piñera. Más tarde pasé a ser Ministro de Cultura. En 2018, con el segundo mandato del Presidente Piñera, soy llamado para ser ministro de Relaciones Exteriores hasta julio de 2019. Es entonces cuando el presidente hace un reajuste de gabinete y me pide que asuma la embajada de España. 

 Es interesante también hablar de las conversaciones que se tienen entre el presidente y un ministro o embajador político antes de ser nombrado, ya que, por lo general, el presidente toma la decisión sobre la base de presupuestos e ideas que tiene sobre esa persona en concreto para que cumpla esa función. 

En mi caso, cuando el presidente Piñera me comenta que quiere que yo asuma de inmediato este cargo en Madrid, en esta conversación me comenta que, además de muchas otras razones que se discuten, quiere enviar un mensaje sobre la importancia que tienen las relaciones de Chile con España, y es por ello quo opta por enviar a quien hasta esa conversación había sido su canciller, alguien de mucha confianza para él, además de escritor e intelectual, ya que estoy muy a día de los vínculos culturales y políticos existentes entre ambos países.

 Al mismo tiempo, por la gran importancia que tiene la inversión española en nuestro país. España se trata de el segundo principal inversionista extranjero en Chile y que tiene una participación en casi todos los ámbitos de la vida de los chilenos, desde banca, a ingeniería civil, medios, cooperación militar, varios ámbitos. Esto ha hecho que nuestras relaciones bilaterales se desarrollen con una sintonía muy fina entre los dos países.

DW: Para terminar la entrevista, sólo me queda preguntarle cómo describiría su país a todas esas personas que aún no han podido visitarlo.

Chile tiene 4.300 km de largo, y al extenderse de norte a sur del continente sudamericano posee una rica variedad de paisajes. Tenemos el desierto de Atacama, el más árido del mundo, que recorre todo el país y llega hasta la Patagonia, pasando por zonas como el Valle Central, que yo diría que es muy parecido a zonas de España como Extremadura, La Rioja, con un clima muy similar al de California.

 Al sur encontramos un paisaje muy europeo, yo diría que del estilo de la Selva Negra y más al sur los volcanes, los lagos, los ríos y después la Patagonia. Es un país seguro, destacado en los últimos años como el número uno en turismo de aventura, debido a lo que acabo de explicar de sus paisajes. Hay algo que se menciona siempre que es, en una misma estación puede estar esquiando y dos horas más tarde estar tomando el sol en la playa.

También tenemos una rica gastronomía, con productos muy diferentes de tierra, mar y montaña. Somos, al igual que todo el hemisferio sur, uno de los grandes exportadores de alimentos a todo el mundo.

Somos una población amable, que recibimos con mucho cariño al español, con un gran afán por compartir y mostrar nuestro país y cultura.

Yo invito a conocer este Chile tan diverso y distinto que como dice la leyenda: cuando Dios hizo el mundo, al final tenía trozos de diferentes países que decidió colocar en este pequeño rincón del mundo. Es un país que invita a volver y al que la gente siempre vuelve