PORTFOLIO, O COMO DESTACAR EN UNA ENTREVISTA

Escrito el 07/08/2021
Fernando Marugán


A la hora de la verdad, creatividad e iniciativa resultan más importantes que cualquier otra aptitud para el buen desempeño de un trabajo. Estas cualidades pueden demostrarse en un portfolio profesional.

El proceso de las entrevistas de trabajo debe cambiar. La tanda de preguntas esperando las respuestas adecuadas del entrevistado es un modelo obsoleto. Todo se fía a una interpretación subjetiva de las reacciones del aspirante a un puesto de trabajo… quien, como es obvio, intenta dar una buena impresión de sí mismo. Pero, ¿y si tuviéramos un documento fiable en el que el demandante de empleo demuestre sus aptitudes?

En las entrevistas para los puestos de trabajo creativos de las agencias de publicidad es algo que lleva décadas haciéndose. 

El creativo publicitario debe tener un portfolio personal con sus trabajos.

 



Este profesional es consciente de que su candidatura vale tanto como lo que hay en su portfolio. E incluso el recién licenciado, que aún no tiene trabajos profesionales que presentar, lo confecciona con propuestas personales. Seguramente esto no es extrapolable a todas las profesiones. No aportaría mucho un contable con un portfolio de balances. 

El portfolio puede tener un cariz más cercano a la demostración del perfil psicológico de quien lo realiza. En un portfolio pueden tener cabida fotografías, escritos, dibujos, propuestas de todo tipo realizadas por su autor o tomadas como inspiración. De esta forma, tendríamos una aproximación al perfil psicológico del demandante de empleo a través de su portfolio. Al final, es más importante la forma de ser de tu compañero de trabajo que el desempeño de su cometido. 

Una buena predisposición psicológica consigue buenos resultados profesionales. 

Creatividad y e iniciativa resultan más importantes, que cualquier otra aptitud para el buen desempeño de un trabajo y estas cualidades pueden demostrarse en un portfolio. No digo que el portfolio excluya a la entrevista personal, pero haría que ésta se convirtiera en algo secundario y no primordial. Además, las redes sociales pueden dar visibilidad al portfolio. 

Es verdad que hoy el entrevistador bucea en las redes para conseguir información de aquel o aquella a quien vaya a entrevistar. Pero también es verdad que la información que se encuentra es de escasa relevancia. Si cada uno de nosotros podemos crear un perfil en redes destinado a nuestro portfolio, podríamos desarrollar una estrategia online de contenidos adecuada a los fines que se quieran conseguir. 

En un portfolio profesional podrían tener cabida fotografías de cierto valor artístico, textos propios, citas ajenas, collages, dibujos… En definitiva, el porfolio con el que nos presentemos a las entrevistas de trabajo tiene que ser un espacio en el que recopilemos todo lo que nos inspira creativamente, un soporte que muestre nuestra personalidad más creadora. 

De esta forma, todos nosotros, sean cuales sean las actividades profesionales a las que nos dediquemos, podríamos desarrollar nuestra vertiente más creativa. De este modo, la creatividad acabaría por consolidarse como ese valor en alza que ya debería ser. 

Cualquier reto exige soluciones y las soluciones demandan creatividad. Quizás ha llegado la hora de que todos nosotros -trabajadores, empresas, entrevistadores…- empecemos a ser más creativos. Y nuestro porfolio profesional debe ser la demostración de que sabemos y podemos hacerlo.