Finanzas Armenia, encrucijada de pasado, presente y futuro

Escrito el 03/08/2021
Por José Luis Barceló


El reino de Armenia alcanzó su máxima expansión entre el 95 a. C. y el 66 a

Uno de los países del mundo más misteriosos y desconocidos para la totalidad del orbe es la República de Armenia. Proclamada tras el colapso de la URSS, el 21 de septiembre de 1991, la mayor parte de la población ilustrada desconoce que Armenia, cuyo nombre tal cual lo conocemos procede de la antigua Grecia, es un país que integra la primera civilización cristiana del mundo, Y tampoco son muchos los que saben que, desde su territorio, se obtienen las mejores vistas del famoso Monte Ararat (hoy en territorio turco). 

Sobre este antiguo volcán la tradición bíblica situa el asentamiento del arca de Noé, tras el Diluvio Universal. 

Armenia fue el primer estado del mundo en adoptar el cristianismo como religión oficial.

Un estudio de EEE la The Heritage Foundation, publicado en 2014, señalaba a Armenia como la 41. ª nación más "económicamente libre" en el mundo.

Noé y su arca aparte, Armenia tiene otras muchas singularidades. 

Por ejemplo, ser un país puente entre el Mar Negro y el Mar Caspio, el lago más grande del mundo, sin tener costa en ninguno de ambos. Su localización estratégica entre dos continentes, Asia y Europa, ha posibilitado que Armenia haya sido cuna de numerosas civilizaciones. Y, también, escenario de múltiples invasiones.
 Desde el punto de vista cultural e histórico, se considera a Armenia como parte de Europa, aunque política y geográficamente no lo sea.

 Al estar ubicada en el Cáucaso meridional, a esta histórica nación se la considera frontera entre Europa y Asia, entre Occidente y Oriente. 

Esto convierte a Armenia es una especie de país transcontinental a mitad de camino entre ambos continentes. Una ubicación estratégica y codiciada. 

La mitad de los países con los que Armenia tiene fronteras son asiáticos: Turquía e Irán. Con otros dos comparte frontera euroasiática, Georgia y Azerbaiyán. 

Quizás el origen de estas envidiables cifras se encuentre en la histórica capacidad de los armenios para asimilar, y armonizar, diferentes culturas, mentalidades, sensibilidades, situaciones. Armenia conserva vestigios de su sabiduría integradora en los restos dejados por las culturas grecolatinas que pasaron por este territorio. Un recorrido por el país permite descubrir la huella de los numerosos monumentos y templos de Roma, que llegó hasta estos confines. También, de las conquistas de Alejandro Magno, cuyo imperio también llegó a establecerse en ésta zona del mundo.



Donde primero se asentó la civilización

Armenia es cuna del mundo civilizado, y desde muy antiguo, se tienen vestigios de presencia humana en su territorio. Desde aquí comenzaron a caminar algunas de las más altas culturas y civilizaciones de la Antigüedad, entre las que se encuentran muchas datadas en el paleolítico superior y la Edad del Bronce. Algunos de estos grupos humanos evolucionaron muy rápidamente hasta los primeros asentamientos escitas, hititas y, más tarde, hasta conformar el poderoso imperio aqueménida. Aquellas gentes pronto dominaron el fundido de metales como cobre, hierro o bronce. Con los productos obtenidos del trabajo de estos materiales, los comerciantes aqueménidas pudieron mantener relaciones de intercambio con pueblos próximos, donde estos metales eran menos abundantes. 

El reino de Armenia alcanzó su máxima expansión entre el 95 a. C. y el 66 a. C. bajo Tigranes el Grande, cuando se convirtió, brevemente, en un imperio. Su jurisdicción llegó a extenderse desde el mar Caspio hasta el mar Mediterráneo y desde el Cáucaso hasta la frontera de Palestina. 

El primer estado cristiano

Si hay algo verdaderamente trascendente en Armenia, es que en el año 301 se convirtió en el primer estado del mundo en adoptar el cristianismo como religión oficial. 

Esto sucedió antes de que llegara el Edicto de Constantino - o Edicto de Milan-, en el 313, por influencia de Gregorio I el Iluminador. Este eremita y obispo es santo patrón de la Iglesia apostólica armenia. Oficialmente denominada Iglesia gregoriana apostólica armenia -o también ortodoxa armenia- es la Iglesia nacional más antigua del mundo.

Para conseguir su propósito cristianizador, Gregorio I se apoyó en el rey  Tiridates III (238-314), el primer gobernante que oficialmente se propuso cristianizar a su pueblo. La conversión de este monarca ocurrió doce años antes de que el Imperio romano concediera al cristianismo la tolerancia oficial bajo Constantino. También, casi ocho décadas antes de que Teodosio I el Grande adoptara el cristianismo como religión oficial del imperio (380). 

Un alfabeto para los armenios

En el año 405, el monje, teólogo, santo y lingüista armenio Mesrob Mashtóts creó el alfabeto armenio para traducir la Biblia. 

Este personaje y erudito también desarrolló la grafía Grabar, base del armenio actual. Aunque se desconoce con certeza cuál es el origen el Grabar, se ha especulado con que deriva del alfabeto pahlevi o del siríaco. La grafía también muestra grandes semejanzas con el griego al componerse de 36 letras, de las cuales 21 provienen del griego, 11 muestran un estilo griego y 4 están inspiradas en el siríaco. 

De aquella Armenia, la actual Armenia

Heredera de aquellas antiguas civilizaciones, la Armenia del año 2021 construye un sistema político y económico que evoluciona, rápidamente, hacia una economía de libre mercado.  Un estudio de la The Heritage Foundation, publicado en 2014, señalaba a Armenia como la 41. ª nación más "económicamente libre" en el mundo.​

Bien relacionado con la Unión Europea, Rusia y diversas naciones de Oriente Medio, Armenia es hoy miembro del Consejo de Europa. T

ambién mantiene relaciones amistosas con la Unión Europea, especialmente con Francia y Grecia. Una encuesta de 2005 acreditó que el 64 % de la población de Armenia se manifestaba en favor de la integración con la Unión Europea.

Desde un punto de vista político, Armenia se configura como una república democrática. Según la Constitución de Armenia, el jefe del gobierno es el primer ministro de un sistema multipartidario. El objetivo principal del gobierno armenio es construir una democracia parlamentaria, de estilo occidental, como la base de su forma de gobierno.