Vanguardia y tradición en un mismo motor

Escrito el 30/06/2021
Alejandro Bernabé Correa

El dinamismo y la elegancia, dos conceptos que el ser humano ha perseguido y buscado desde la antigüedad, muestra de ello es el culto al cuerpo modelado por el deporte como ideal de belleza desde la antigua Grecia. Esta idea ha ido evolucionando para convertirse en algo más que elementos decorativos o cánones de belleza. Hoy, más de veinte siglos después, la búsqueda no ha terminado; parece que se nos escapa entre los dedos de generación en generación. La moda, la arquitectura y el automóvil son muestras claras de esta evolución.

Así podemos encontrar en el mercado fabricantes que llevan impregnado en su ADN la deportividad y el dinamismo, como pueden ser Alfa Romeo o, de otro lado de los Alpes, la fábrica bávara de motores BMW. Además de mostrar sensaciones de conducción, su lado más deportivo; han tratado siempre de ofrecer estilo y elegancia en sus modelos. La última muestra son los BMW Serie 4 Cabrio y el Alfa Romeo Tonale, dos vehículos que como único punto de unión poseen el carácter bello y dinámico que evoca la costa Azul y la Dolce Vita de mitad del s. XX.


El modelo alemán ha dado un puñetazo sobre la mesa, en cuanto a diseño se refiere, recuperando las grandes parrillas verticales de sus modelos más icónicos, como el BMW 507. Otro rasgo identificativo de este frontal es la verticalidad de los “riñones” rasgo que también podemos observar en los 3200 CS o 328 con los que BMW se ganó su fama de deportividad. La versión más emocionante del modelo es el BMW M4 Cabrio con más de 500 CV de potencia.





La marca milanesa, con sede en Turín, por su parte; trata de mantenerse en la vanguardia del diseño y la deportividad haciendo gala de su pasado en los circuitos. El relanzamiento de Alfa Romeo comenzó con el Giulia, al que siguió el SUV Alfa Romeo Stelvio, modelos a los que sigue el Tonale, otro SUV de formato compacto con el que se afina todavía más el diseño identificativo de la firma. 

Este nuevo modelo transalpino incorpora mecánicas híbridas, además de las térmicas, con las que busca forjar su futuro en un mercado muy competitivo. Su seña de identidad, la diversión al volante, algo común con BMW.





Ambos modelos son diferentes formas de interpretar la deportividad, aportando en el día a día dinamismo a la conducción, y la elegancia, con un diseño de líneas fluidas que buscan atraer a todo aquel que los mire. También guardan un concepto de uso diferente como es el de un vehículo para los quehaceres diarios y el de disfrute con la capota abierta, en cualquier caso, su seña de identidad siempre será una apuesta por el diseño, la tecnología y la diversión al volante.