Educación: Aprende a pensar

Escrito el 15/05/2022
Fernando Marugán

Muchos preguntan cuál es el fin de la universidad. ¿Preparar al estudiante para el mundo laboral?, ¿ofrecerle conocimientos?, ¿enseñarle a trabajar de forma responsable?  

Sí, todo eso es la universidad. Pero, en mi opinión, la principal finalidad de la universidad es enseñar a pensar. El problema actual de nuestro mundo es que muchas personas ejecutan, pero no piensan. Se presupone que hoy la labor de pensar es de las máquinas, cada vez más inteligentes y el resto cada vez más tontos. Pero es el hombre el que debe ser inteligente y pensar, pensar mucho antes de actuar; de esa manera se evitarían todas esas tropelías y sinsentidos que se están llevando a cabo en nuestro mundo en las últimas décadas.

Estamos perdiendo la capacidad de asombrarnos. Y es que la falta de raciocinio no es algo nuevo, aunque últimamente se está agravando convirtiéndose en el gran defecto del hombre moderno. No hay más que ver los programas de formación escolar, en los que se están eliminando asignaturas como la filosofía y la historia se imparte de forma sesgada. 



Los estudiantes llegan a la universidad sin criterios ni base para el pensamiento avanzado. Es verdad que la sociedad hoy se mueve a una velocidad inusitada y no deja tiempo para el pensamiento. Lo que importa es la acción y la ejecución. Pero sin pensamiento las acciones acaban ejecutándose una a otras en un delirio de destrucción. Para no cometer errores hay que pensar antes.

Nos hemos acostumbrado a que nuestros dirigentes cometan errores continuos y cambien sus argumentos y sus criterios cada día sin que nadie se lo reproche. Y ese el problema, que se están cometiendo muchos errores, demasiados, repitiendo equivocaciones pasadas y repitiendo tropezones sobre las mismas piedras sin que nadie haya aprendido a pensar que mirando al suelo quizás evitemos ese tropezón. 

Pensar para actuar o mejor… para no errar. La poca preparación de las clases dirigentes actuales es una consecuencia de esta devaluación del pensamiento. Los gobiernos quieren personas que no piensen para así manipularlas fácilmente. Las dictaduras se asientan sobre la ignorancia del populacho. Por esta razón se están elimnando de los temarios las materias del pensamiento.

Las manadas actuales se mueven sin pensar hacia donde van. Por todo ello, las universidades y los profesores debemos asumir nuestra labor de formación para fomentar la crítica y el debate como principios de la educación. Universidad viene de universal y debemos inculcar un saber universal, abierto al pensamiento y a la construcción desde la razón; sólo así evitaremos más errores y sinsentidos. Porque ésta es la asignatura que todos tenemos pendiente: pensar más antes de actuar.