EDUCACIÓN: CUATRO CAMINOS- CIUDAD UNIVERSITARIA

Escrito el 15/02/2022
Fernando Marugán

Un alumno puede encarar su camino hacia su etapa universitaria de distintas maneras. La puerta de salida del ámbito escolar deja al alumno generalmente desprotegido, sin saber muy bien hacia dónde ir. La manera cómo empiece su etapa universitaria puede marcarle el devenir en los siguientes años.

El primer curso académico es fundamental, pero la enseñanza pre-universitaria generalmente no forma al estudiante sobre cómo encarar su futuro en la universidad. El bachillerato en muchos casos se convierte para el alumno en una suma de datos memorizados, en lugar de crear en el adolescente un espíritu crítico y formativo. Por eso, al llegar a esa última parada en sus estudios -la universidad- el alumno muchas veces no sabe qué camino tomar. 

Mi experiencia como docente universitario me ha demostrado que existen cuatro posibles caminos en la ruta universitaria de un alumno:

1.Aprovechar al máximo las enseñanzas universitarias. Empaparse de conocimientos, desarrollando un espíritu crítico, y aprender todo lo posible de aquello que será su campo de acción laboral el resto de su vida. Para ello, es necesario tener una gran voluntad de sumar conocimientos a lo ya aprendido, porque nunca se para de aprender lo suficiente.



2. El segundo camino conduce a disfrutar de la vida académica más allá de las aulas. Aquí puede tener cabida desde buscar unas buenas prácticas en una empresa para poder conocer desde dentro la profesión elegida, hasta conocer el mayor número de gente con similares inquietudes formativas. Lo mejor para seguir este camino es aprovechar las muchas actividades que se encuentran dentro del campus universitario, más allá del aula: charlas, coloquios, clubs, etc.

3. El tercer camino conduce a aprovechar esta etapa para disfrutar de la vida, sin más. Solo se es joven una vez y la vida universitaria no vuelve. Por eso muchos optan por salir, divertirse y vivir nuevas experiencias lejos de las aulas; aprovechando que esta es una época sin las cargas de todo tipo que inevitablemente traerá la vida adulta en los años posteriores a la universidad.

4. El último camino que puede tomar el universitario es mi opinión el mejor. Consiste en seguir los otros tres y, en la medida de lo posible, no renunciar a nada. El universitario debe ser ese hombre, o mujer, del Renacimiento; abierto a todo tipo de conocimientos y experiencias. Por eso, hay que aprovechar esos años al máximo para aprender junto a otros y de otros y entender que la vida es un continuo aprendizaje; al fin y al cabo, ese debe ser el objetivo de la universidad.