LAS EMPRESAS DEBEN IR A LA UNIVERSIDAD

Escrito el 15/11/2021
Fernando Marugán

Las empresas, para aprender cuál es el consumidor del mañana y las capacidades de sus futuros empleados, necesitan pasar por la univesidad

Sin ninguna duda, ésta es la asignatura pendiente de nuestro tejido empresarial. Las empresas, para aprender cuál es el consumidor del mañana y las capacidades de sus futuros empleados, necesitan pasar por la universidad. Pero también las universidades deben abrir sus puertas mucho a las empresas. Estos caminos no pueden ser paralelos como hasta ahora, deben converger en la preparación del alumno para las necesidades reales de las empresas. Solo así las Facultades dejarán de ser un paso obligado de los jóvenes hacia su futuro laboral para convertirse en un paso necesario. 

Los universitarios están ávidos de conocer cuáles son las demandas reales de las empresas y qué se espera de ellos; qué habilidades y competencias deben poseer para encauzar su futuro de manera adecuada. Y si las universidades sientan a las empresas juntos a sus alumnos ayudarán a sus futuros egresados a encontrar mejor ese futuro puesto laboral que encaja con sus inquietudes y aptitudes.

Hasta ahora la realidad es que el alumno acaba sus estudios con muchos conocimientos teóricos, pero que no son prácticos para los puestos laborales que se demandan y por eso a menudo acaban totalmente perdidos deambulando por la empresa sin saber cómo desarrollar su desempeño laboral.

Podemos evitar esto consiguiendo que las empresas estén en las mismas aulas que sus futuros trabajadores, así podrán formarlos con las competencias necesarias para los puestos laborales que se les van a ofertar. 



Además, esos alumnos serán sus consumidores del mañana y estando con ellos las empresas conocerán las futuras demandas del mercado. Como docente universitario yo siempre he intentado abrir las aulas a las empresas y los resultados siempre han sido muy satisfactorios; ya que los alumnos han agradecido el feedback de los profesionales, las empresas han conocido las grandes posibilidades que les brindan una generación que posee nuevas destrezas e inquietudes.

Por último, las universidades que acogen a las empresas como colaboras logran dar un paso de gigante hacia la mejor formación de su alumnado, adaptando su temario a una nueva realidad laboral que además cambia a cada momento.