En la mesa con Fernando Paz

Escrito el 27/10/2021
DW Magazine


El historiador Fernando Paz, lanzó el pasado 1 de septiembre el libro "¡DESPIERTA!, en el que relata todos los intereses ocultos que hay tras el COVID-19, y los objetivos que, según él, pretendían alcanzar las élites globalistas con esta pandemia. En esta entrevista, nos habla sobre este libro, ¡no os la perdáis!

¿Cuál ha sido su propósito con este libro?, ¿provocar, inquietar al poder, hacer pensar al ciudadano corriente?

El objetivo del libro es fundamentalmente hacer pensar al ciudadano corriente, informar, comunicar e incluso (sin que suene presuntuoso) enseñar lo que uno pueda saber, y ponerlo a disposición del ciudadano de a pie. En segundo lugar, he de admitir que inquietar al poder, es algo que me entusiasma mucho a la hora de hacer algo, mi intención no es provocar, pero a veces por medio de la provocación, se consigue llamar la atención acerca de determinadas cuestiones que los españoles deberían saber, pero repito, provocar no es el propósito de mi libro.

La introducción de su nuevo libro empieza con una pregunta: "¿Los negacionistas tenían razón?" Le hago a Vd. esa misma pregunta, ¿la tenían?

Bajo el epígrafe de “negacionismo”, se ha agrupado a una serie de gente que no tienen nada que ver los unos con los otros. Se ha agrupado a gente razonable, con la que estando de acuerdo o no, tienen unos argumentos dignos a ser tenidos en cuenta, y por otro lado, se le ha metido a ese espectro reducido de la población conocido como los “terraplanistas”.14 años sin poder hablar, hablaba solo en un círculo muy íntimo; de hecho, iba siempre con una agenda y en ella apuntaba lo que quería decir, por eso mi madre cuando me escucha hablar se emociona.

Negacionista no significa nada, porque a pasado a ser sinónimo de disidente; le encuentro similitud a como la izquierda (en especial os comunistas), comenzó a usar el término “fascista” no para definir, sino para insultar al disidente, descalificar al oponente.

por tanto, si me pregunta si los negacionistas razonables tenían razón, sí, la tenían en muchísimas de las cuestiones que planteaban en su momento. Hubo una reunión el 18 de octubre de 2019 en la que se simuló una pandemia similar a la que luego ocurrió. Hubo un escape del laboratorio de Wuhan, que sin poderse asegurar que fue deliberado, era un virus artificial, además, el empleo de las PCR de un modo totalmente fraudulento, también les ha acabado por dar la razón, casi la propia OMS lo admite.

El tema de las mascarillas es otro clamor de evidencias, ya que las mismas, por lo menos en abierto, no sirven absolutamente para nada. En Inglaterra se ha admitido abiertamente mediante testimonios de científicos que colaboraron con el gobierno, que afirman que su propósito era aterrorizar a la población.

Los confinamientos, desde septiembre de 2020, está comprobado que no sirven para nada, prueba de esto es la Gran declaración de Barrington, suscrita por más de 20.000 científicos de Harvard, Stanford, Oxford, etc. En la que se afirma que el confinamiento provoca muchos más daños en las personas que lo que “evita” la propagación del virus. Resumiendo, después de todo esto que ha pasado, hay muy pocas cosas en las que no tuviesen razón los negacionistas, a los que repito, prefiero llamar disidentes.

El primer capítulo es muy revelador del mundo actual: el NOM, filántropos masones, poderes "ocultos"... ¿Qué tipo de "democracia" es ésta?

Estamos asistiendo a una guerra de las élites contra sus pueblos, ni más ni menos, ha llegado el momento, porque se concitan una serie de elementos, y las élites ya pueden hacer una guerra mucho más abierta y directa.

Y esta guerra, tiene dos objetivos fundamentales: disminuir la población y controlarla, que es el núcleo de todo, y el segundo, muy unido a este, el rapto de la libertad y de la identidad, es decir, la supresión de la condición humana, ya que sin libertad ni identidad no hay seres humanos, porque estas forman la razón de ser y la naturaleza del ser humano. Esto facilita que podamos caminar en el sentido del posthumanismo y del transhumanismo que es el objetivo último, ya sé que suena conspiranoico, pero yo les invito a que vayan ustedes a las fuentes que cito en mi libro, y comprobarán que lo que les digo no es ningún disparate. 

Estos “profetas” del posthumanismo y del transhumanismo, son curiosamente, algunos de los principales ideólogos, ingenieros, tecnócratas y tecnólogos de las grandes empresas tecnológicas: Google, Amazon, etc. No es una casualidad, hay una guerra de las élites contra sus pueblos para imponer el NOM, no es solo una supresión de las fronteras y la construcción de un mundo de libre mercado, etc. Es el relleno ideológico que eso supone, que pasa por la deconstrucción del ser humano, lo estamos viendo hoy con cuestiones como el transexualismo, donde ya se nos dice nada.

En ese contexto del NOM, hay un epígrafe titulado "La oportunidad de la pandemia", que se asocia a una preocupación de distintas organizaciones supranacionales por el "excesivo alargamiento de la vida humana" en Occidente. Reconózcame, don Fernando, que esto es muy inquietante...

Sí, parte de esa deconstrucción del ser humano, y parte de la consecución de los objetivos transhumanistas, pasan porque la pandemia se haya convertido en una oportunidad, realmente en torno a eso es lo que gira el libro, la pandemia (suponiendo que esto lo sea, hay mucho que discutir sobre eso), es una oportunidad única, y está siendo aprovechada por el globalismo para imponer sus doctrinas.

Hay una preocupación por el alargamiento de la vida humana, por los flujos migratorios, y por reconfigurar el mundo con respecto a lo que desearían los líderes del NOM.

El capítulo que habla de Wuhan (origen del virus) toca de lleno el tema la verdad; el auténtico origen del Sars Cov 2 frente a la disparatada teoría de la sopa de pangolín..., ¿tan fácil resulta engañar a millones de personas en pleno siglo XXI?

Es inquietante que se haya hecho creer a miles de millones de seres humanos, frente a toda evidencia, que el virus procedía de una sopa de murciélago o pangolín, en lugar de fijar el objetivo en lo que parece más obvio, el laboratorio del instituto virológico de Wuhan, financiado por los Estados Unidos, por la Unión Europea, y por China, que estaba trabajando como hemos dicho antes, en un Coronavirus a partir de un murciélago.

Que hayan hecho creer que realmente procedía de una sopa de murciélago o de pangolín, nos da la medida de la capacidad del ser humano de creer aquello que sea conveniente. La reflexión final, es que, en términos generales, el ser humano prefiere equivocarse con los más, que tener razón con los menos. Si a eso le añadimos un mecanismo de terror sobre la población, que en España ha funcionado de manera primorosa, prueba de ello es que alrededor de un 65% de la gente sigue utilizando mascarillas en espacios abiertos, nos demuestra que ya da igual lo que se les diga, la sensación de pánico no se les irá hasta después de muchos meses.

Otro asunto crucial en esta pandemia: el papel de los MCS. Pocas veces antes se había visto tan clara la alianza "partidos políticos-medios de comunicación" en la consecución de un objetivo común, ¿no?

Una de las cosas que nos está enseñando esta pandemia de una manera descarnada, es esa coyunda entre medios de comunicación, las redes sociales, los partidos políticos, la élite financiera… Todo eso frente al pueblo. Hay una alianza conjunta y tienen un propósito común, pero también hay que señalar determinadas cuestiones que son de vital importancia.

Hablemos de España... ¿Qué es lo más negativo que ha hecho este Gobierno en el último año y medio?

Es muy difícil destacar una sola cosa, pero si hubiese que destacar alguna, sería la determinación de abandonar a los más débiles, a los ancianos, a los enfermos, a los grupos de riesgo, enviándoles sedantes y morfina para que muriesen sin hacer demasiado ruido. 

Encerrar a la población sana, perseguir a la población sana, ya que recordemos, hubo un momento donde hasta te miraban la bolsa del supermercado por si llevabas cerveza, ya que no era un bien de primera necesidad, el hecho de no dejarte salir más allá de la esquina de tu casa, aunque fuese paseando al perro. Habiendo hecho muchísimas cosas graves que si las nombrásemos todas no nos daría el tiempo con esta entrevista, me quedo con las mencionadas. 

¿Cree que se ha creado una especie de estigma social hacia aquellas personas que han preferido no vacunarse? ¿Qué consecuencias pueden derivarse de ello a la hora de ser un precedente de cara al futuro en otros temas distintos?

Por supuesto, a la población no vacunada se la está marginando, ya que hay un planteamiento en varios países (incluido España), de impedirles, en definitiva, tener los mismos derechos que las personas vacunadas. Es seguir el camino de China, donde ya existe un documento muy parecido al pasaporte COVID, que lo denominan como “el buen ciudadano”, aquí es difícil hacerlo tan a las claras, y lo hacen a partir de la vacunación, y es lo que está marcando quién es un mal y quién es un buen ciudadano, y no tengo ninguna duda, de que lo que persiguen es crear un apartheid en el nombre de la salud, porque una población vacunada, aplaudirá la merma de derechos de la parte de la población no vacunada a la cual se está señalando con el dedo de una forma absolutamente falsa e injusta desde el punto de vista científico y de derecho, como aquella parte de la población que está poniendo en riesgo al resto.