Historia de India

Escrito el 15/05/2022
Redacción

Valle del Indo Sus primeros pobladores fueron tribus nómadas que cultivaban la tierra y tenían animales domésticos. A lo largo de varios milenios, fue surgiendo una cultura urbana, sobre todo desde el 3500 a.C. Hacia el 2500 a.C. ya se habían fundado grandes ciudades, cuyos núcleos se conocieron como cultura harappa, que florecería durante más de mil años.

Las grandes ciudades del período harappa tardío fueron Moenjodaro y Harappa en el actual Pakistán, pero aún puede visitarse Lothal, cerca de Ahmedabad; el precioso y cuidado diseño de su planta permite vislumbrar la sofisticación de esta civilización de hace 4500 años. Las figuritas de barro halladas en excavaciones sugieren el culto a una diosa Madre (luego personificada como Kali) y un dios varón de tres caras en postura de yogui (al parecer el Shiva histórico) servido por cuatro animales. 



Primeras invasiones y religiones

La civilización harappa entró en decadencia al comienzo del milenio ii a.C. Algunos historiadores atribuyen el fin del imperio a las inundaciones y sequías, que amenazaron su base agrícola. Pese a las escasas pruebas arqueológicas o menciones escritas en los antiguos textos indios, la teoría más aceptada, aunque no exenta de polémica, vincula el fin de los harappa a una invasión aria.

Una teoría antagónica asegura que los arios (“noble” en sánscrito) fueron los habitantes originarios de la India. A medida que la cultura aria fue extendiéndose por la llanura del Ganges a finales del s. vii a.C., sus miembros se integraron en 16 reinos principales, amalgamados a su vez en cuatro grandes estados. Tanto Buda como Mahavira (fundador del jainismo) cuestionaron los Vedas y fueron críticos con el sistema de castas, atrayendo así a las castas inferiores.

La edad de oro de los Gupta

En el 319 Chandragupta I, tercer rey de una de estas tribus (los poco conocidos Gupta), cobró importancia al contraer matrimonio con la hija de los Liccavi, una de las más poderosas del norte.

El poder de los Gupta creció rápidamente, alcanzando su mayor extensión bajo el mandato de Chandragupta II [375-413]. El peregrino chino Fahsien, que visitaba la India en esa época, describía al pueblo como “rico y contento”, gobernado por reyes ilustrados y justos. La poesía, la literatura, la astronomía, la medicina y las artes florecieron, y algunas de las mejores obras se realizaron en Ajanta, Ellora, Sanchi y Sarnath. Los Gupta eran tolerantes e incluso apoyaron las prácticas budistas y el arte. Las invasiones de los hunos a comienzos del s. vi señalaron el fin de esta época; en el 510 el ejército de los Gupta fue derrotado por el jefe huno Toramana. El norte de la India se fragmentó de nuevo.

Sur de la India

La prosperidad del sur se basaba en sus vínculos comerciales tradicionales con otras civilizaciones, como Egipto y Roma. A cambio de especias, perlas, marfil y seda, los indios recibían oro romano. Los mercaderes indios ampliaron también su influencia al sureste asiático. En el 850 los Chola ascendieron al poder y reemplazaron a los Pallava, convirtiendo pronto la trascendental influencia comercial del sur en conquistas territoriales.

Norte de la India

Los primeros musulmanes que recalaron en la India fueron algunos mercaderes recién convertidos que cruzaron el mar de Arabia a principios del s. vii para establecerse en puertos del sur, y los primeros ejércitos árabes que llegaron el año 663 desde el norte. Tras la muerte de Mahmud en el 1033, Ghazni fue ocupada por los turcos selyúcidas y más tarde, por los ghur, procedentes del oeste de Afganistán y que también tenían los ojos puestos en la gran riqueza india. del Qutb Minar, que alberga la primera mezquita del país. En Bengala se creó un reino islámico independiente, y en poco tiempo casi todo el norte de la India se hallaba bajo control musulmán.

 



Los mogoles

El fundador del linaje mogol, Babur [1526-1530], era descendiente del Genghis Khan y de Tamerlán. En 1525 partió de su capital en Kabul y conquistó el Punyab. Gracias a la superioridad tecnológica de las armas de fuego y a su consumada destreza para emplear a la vez la artillería y la caballería, Babur derrotó a los ejércitos del sultán de Delhi, muy superiores en número, en la batalla de Panipat (1526).

Jahangir [1605-1627], que mantuvo intacto el imperio paterno pese a varios desafíos a su autoridad. En períodos de estabilidad Jahangir pasaba tiempo en su querida Cachemira, y de hecho murió en 1627 camino de esa región. Fue sucedido por su hijo, Sha Yahan [1627-1658] que aseguró su posición ejecutando a todos los parientes varones que se interpusieron en su camino. 

Rajputas y marathas

A lo largo del período mogol hubo potencias hindúes que se mantuvieron fuertes, sobre todo los rajputas, dominadores hereditarios del Rajastán. Los rajputa eran una orgullosa casta de guerreros con una apasionada creencia en los dictados de la caballería, tanto en el combate como en los asuntos de Estado. Por su parte, los maratha eran menos aguerridos, aunque en última instancia resultaron más efectivos. Adquirieron importancia por primera vez gracias a su gran líder, Shivaji, también conocido como maharajá Chhatrapati Shivaji.

Poder europeo

En 1498 Vasco da Gama llegó a la costa de la actual Kerala tras doblar el cabo de Buena Esperanza. La apertura de esta ruta otorgó a los portugueses un siglo de monopolio comercial con la India y el Lejano Oriente. En 1510 tomaron Goa y en 1531, Diu. De hecho, Goa fue el último enclave colonial que se devolvió a la India, en 1961. En su momento álgido, se decía que el comercio que pasaba por “la dorada Goa” era comparable al de Lisboa. En 1600 la reina Isabel I concedió, mediante una cédula, el monopolio del comercio británico en la India a una empresa de Londres. En 1613 los representantes de la Compañía de las Indias Orientales crearon su primer puesto comercial en Surat (Gujarat), al que se sumaron los de Madrás, Bombay y Calcuta. En 1672 los franceses se habían establecido en Pondicherry (Puducherry), un enclave que conservaron incluso tras la marcha de los británicos y donde quedan restos arquitectónicos de esa época.



Poder británico

La transformación de los británicos de comerciantes a gobernadores comenzó casi por casualidad. Tras obtener una licencia de los mogoles para comerciar en Bengala y fundar un nuevo puesto comercial en Calcuta en 1690, los negocios se ampliaron rápidamente. Seis meses más tarde, Robert Clive, empleado en el servicio militar de la Compañía de las Indias Orientales, lideró una expedición para recuperar la ciudad y llegó a un acuerdo con uno de los generales del nabab para derrocar a este.

Así ocurrió en junio de 1757 en la batalla de Plassey (hoy llamada Palashi); el general que le había ayudado fue situado en el trono. En el sur la situación era confusa debido a la gran rivalidad entre británicos y franceses y a que se fomentó el enfrentamiento entre los distintos soberanos, algo muy evidente en las guerras de Mysore, en las que Hyder Ali y su hijo, el sultán Tipu, libraron una valerosa y decidida campaña contra los británicos. Durante la IV Guerra de Mysore (1789-1799), el sultán Tipu murió en Srirangapatnam, y el poder británico avanzó un paso más. Al comienzo del s. xix la India se hallaba de facto bajo control británico, pese a seguir siendo un mosaico de Estados, muchos teóricamente independientes y gobernados por maharajás y nababs. 


Mahatma Gandhi

Una de las grandes figuras del s. xx, Mohandas Karamchand Gandhi nació el 2 de octubre de 1869 en Porbandar (Gujarat). Tras estudiar en Londres (1888- 1891), ejerció como abogado en Sudáfrica, donde adquirió conciencia política, combatió la discriminación y no tardó en convertirse en portavoz de la comunidad india y en defensor de la igualdad. Gandhi volvió a la India en 1915 con la doctrina de la ahimsa (no violencia), fundamental para sus planes políticos, y adoptó una forma de vida sencilla y disciplinada.

Fundó el Sabarmati Ashram de Ahmedabad, muy innovador porque admitía a intocables. En 1920 Gandhi era una figura clave del Congreso Nacional Indio. Su campaña nacional de no cooperación o satyagraha (protesta no violenta) contra el dominio británico acabó por alentar el nacionalismo y ganarse la enemistad eterna de los británicos. A principios de 1930 captó la atención del país, y del mundo, al liderar una marcha de varios miles de sus seguidores desde Ahmedabad hasta Dandi, en la costa de Gujarat. Al llegar, con gran ceremonia, obtuvo sal evaporando agua del mar, desafiando así públicamente el odiado impuesto que gravaba este producto; fue encarcelado, y no era la primera vez. Desilusionado con la política, renunció a su escaño en 1934.

En 1942 volvió espectacularmente a la brecha con la campaña “Quit India”, en la que instaba a los británicos a abandonar el país de inmediato. Sus acciones fueron consideradas subversivas y fue encarcelado junto con la mayoría de los líderes del Congreso. En las frenéticas negociaciones por la Independencia que siguieron al final de la II Segunda Guerra Mundial, Gandhi se vio en gran parte excluido y asistió impotente a los preparativos para la partición del país, lo que a sus ojos representaba una gran tragedia. Gandhi se quedó casi solo en la defensa de la tolerancia y la preservación de una India unida.

Independencia y partición

En julio de 1945, la victoria del Partido Laborista en las elecciones británicas alteró completamente el panorama político. Por primera vez, la independencia de la India era aceptada como una aspiración legítima. A principios de 1946, una misión británica intentó sin éxito unir ambas facciones, pero no fue más que una tapadera: posteriormente se demostró que los británicos alimentaron el resentimiento entre ambas confesiones para impedir una resistencia unificada, y el país casi se sume en una guerra civil. La división del país en territorios hinduistas y musulmanes era una tarea extremadamente ardua, y la línea divisoria resultaba casi imposible de trazar.

Algunas zonas estaban claras, pero otras tenían poblaciones mixtas y existían comunidades aisladas en zonas predominantemente pobladas por otras religiones. En 1947 India y Pakistán se convirtieron en naciones soberanas como estaba previsto, pero continuó la violencia, las migraciones y la integración de unos pocos estados, sobre todo Cachemira. La Constitución india se aprobó por fin en noviembre de 1949 y entró en vigor en enero de 1950, y la India independiente se convirtió oficialmente en república.



Independencia Jawaharlal

Nehru intentó conducir a la India hacia una política de no alineación, combinando unas cordiales relaciones con Gran Bretaña y la pertenencia a la Commonwealth con aproximaciones a la antigua URSS, en parte debido a los conflictos con China y el apoyo de EE UU hacia su eterno enemigo, Pakistán. Los años sesenta y setenta fueron tumultuosos para el país.

Además, las guerras con Pakistán en 1965 (por Cachemira) y 1971 (por Bangladés) fomentaron en muchos indios la idea de que había enemigos en todas partes. En medio de todo ello, el enormemente popular Nehru murió en 1964 y su hija, Indira Gandhi, fue elegida primera ministra en 1966. Al igual que su padre, ocupó un lugar preponderante en el país que gobernó, pero a diferencia de Nehru fue una figura muy controvertida y su legado histórico sigue siendo muy polémico.

Actualidad

Ram Nath Kovind es el presidente de la India desde el 25 de julio de 2017. Fue líder del partido Bharatiya Janata (BJP). Se le seleccionó candidato a presidente por la Alianza Nacional Democrática, la actual coalición gobernante del país y triunfó en la elección presidencial indirecta de 2017, convirtiéndose en el segundo dalit en ser elegido como jefe de estado de la India.