EL EMBAJADOR DE CERCA... SR. JUAN BOLÍVAR DÍAZ SANTANA

Escrito el 15/12/2021
Alina Santamaría


Un veterano periodista lleno de ingenio y pasión.

Excmo. Sr. Embajador Juan Bolívar Díaz Santana. Nacido en San Pedro de Macorís, analista político, columnista, escritor y actualmente Embajador de la República Dominicana en España. Profesor de contextos del periodismo en República Dominicana. Ganador en el 2014 del Premio Nacional de
Periodismo. Ha trabajado como director de informativos en Tele Antillas. “Uno más Uno“ fue uno de los programas con más éxito de emisión, con una duración en parrilla de 33 años. Ha sido embajador de la República Dominicana en varios países como Perú y Bolivia.

DW: ¿Qué recuerdos tiene de su infancia?

Yo nací en plena época de la nostalgia, de lo que se llamó la danza del azúcar. Nací en el área cañera, en medio de los cañaverales, lejos de las carreteras, en un batey del Ingenio Consuelo, al este de San Pedro de Macorís, ciudad que a principios del siglo pasado fue casi la capital por el peso que tenía el azúcar en la economía dominicana. Soy fruto de la caña, dulce, pero muy amarga por la súper explotación de los trabajadores. Mi padre era bodeguero, las bodegas eran de las compañías americanas, que eran propietarias de los grandes ingenios. En la zona de San Pedro de Macorís había una gran concentración de azúcar del país porque había seis ingenios azucareros del país, en total eran 12 en todo el país.

DW: ¿Cómo era la vida en el batey?

Viví en el batey hasta los 8 años, convivía con los trabajadores azucareros, en los ingenios no éramos más de 3 o 4 niños, y teníamos que juntarnos para jugar al béisbol y hacer otras actividades en los bateyes. Recuerdo que nosotros estábamos muy integrados, no notaba una discriminación entre los hijos de dominicanos y los hijos de los cocolos (descendientes africanos no hispanos), los haitianos eran muy pocos, les llevaban solo para la temporada del corte de caña que duraba alrededor de 4 meses al año, y los regresaban, por lo que no vivían generalmente ahí.

DW: ¿Cómo se estructuraban las producciones de azúcar en aquellos años?

El bodeguero estaba amarrado a una estructura de dominación muy fuerte en los bateyes, así se llaman las unidades de producción de la caña, no el ingenio donde está la industria, si no donde se producía la caña. En esa época, se transportaba desde el batey hacia la industria por rieles, llamado ingenio. Había un sistema de explotación en el que no se pagaba con dinero, sino con vales, “vale por tanto”, de acuerdo con el trabajo que iban realizando. Los explotadores les engañaban con el peso de la caña, siempre estaba amañado. Cuando pedían una libra de arroz, no eran 16 onzas, sino 15. Yo me di cuenta muy temprano de eso, ya que yo fui a estudiar a la ciudad a un colegio católico, y asumí muy en serio los principios del cristianismo, por lo que sabía que eso era un engaño. 

DW: ¿Cómo transcurre su juventud?

Cuando iba en el verano, a veces tenía que ayudar en la bodega de mi padre o en las que administraba, y entonces yo me veía en el dilema de saber que estaba engañando al trabajador cuando pesaba la libra. Yo opté por ponerle la onza más a la libra, porque yo me resistía a aceptar que era válido que se le robara una onza. Pero eso era parte de todo el sistema.

DW: ¿Por qué eligió la carrera de periodista? ¿Qué piensa sobre el periodismo actual?

Siempre me gustó mucho leer y estar informado de todas las noticias de actualidad que acontecían en ese momento. Hay que decir, que fui el primer dominicano en graduarme como periodista en el extranjero. El periodismo está en crisis, como lo está la comunicación. Por un lado, se ha producido un efecto de concentración de los medios en todas las partes del mundo, lo que ha hecho depender de los grandes capitales, tanto a los periódicos, como a los canales de televisión. Allá no ha sido una excepción, la concentración ha perjudicado gravemente los contenidos. 

DW: Tengo entendido que su trabajo como director y periodista en “Uno más Uno”, su programa que estuvo más de 33 años en antena, le creó algún enemigo

Sufrí dos atentados, me volaron el automóvil una madrugada, después intentaron volarme la cabeza, y tuve que autoexiliarme. Pasé un año fuera, tras el que volví a México, a finales de los años 70, los más duros de la represión, después con el tiempo y el respeto que me fui ganando, me convertí en intocable. La primera vez, la entendí como algo intimidatorio. Me quedé, no acepté la advertencia.

DW: ¿Nos puede hablar sobre la comunidad dominicana en España?

Aquí hay una colonia muy grande. Se estiman 200.000 dominicanos en España, de los cuales, más de la mitad ya tienen la doble nacionalidad. Hay 75 mil que tienen residencia formal, y hay un margen de irregulares que nosotros creemos que son unos 15 mil. Una parte de esa población emigró en busca de un trabajo. Hay mucha gente que necesita asistencia, tradicionalmente la diplomacia dominicana no se ocupó tanto de ello, en todo el mundo, y ahora el gobierno declaró primer fundamento de las relaciones exteriores la defensa y promoción de los dominicanos en el exterior. También, las relaciones bilaterales con España son muy fuertes. 

DW: ¿Cómo describiría su país desde los ojos de un escritor y embajador como usted?

Hay una cierta tendencia por la sociedad americana a la xenofobia, sin embargo, la sociedad dominicana es una sociedad en auge de desarrollo pero también muy concentrado. Nosotros hemos mejorado condiciones de pobreza, e increíblemente un alto porcentaje de esa mejoría se debe a la migración dominicana. Para que se hagan una idea, el año pasado el aporte en remesa de los dominicanos equivalió al 72% de los ingresos fiscales o sea, que igual en un 72% a los ingresos fiscales que tuvo el estado y en los últimos 10 años se habían duplicado, es decir, un crecimiento muy grande. Nosotros que tenemos tendencia al inmigrante por la carga que representa, nos olvidamos con frecuencia que nosotros tenemos 500.000 haitianos pero tenemos 2 millones de dominicanos en el extranjero. Nosotros somos un país de emigrantes y esa gente se ha ido a trabajar y está enviando dinero a sus familiares aquí, pero eso, ha contribuido al mejoramiento de la vivienda en nuestro país, ya que con ese dinero que les envían por ejemplo pueden mejorar sus casas y el sustento de esas familias. El país se ha modernizado, el turismo ha sido en crecimiento y es un ingreso muy importante para el país.


Urbanísticamente, Santo Domingo, capital de la República Dominicana ha mejorado enormemente, pero con deficiencias muy notables, por ejemplo nosotros hemos crecido mucho hacia arriba pero hacia abajo nada, ya que no tenemos suficiente alcantarillado. Lo que se ve son los edificios y las avenidas. Tenemos también problemas de circulación vial pero como todos. 

Somos un país con categoría de ya no ser uno de los países más pobres sino de ser un país de mediano ingreso. Se está trabajando en una reforma fiscal para que contribuyan más los que tienen más ingresos. Hay muchos profesionales que son millonarios, contribuyen con el IVA por ejemplo pero no contribuyen más porque no están incluidos como las grandes empresas y empresarios por lo que estamos trabajando en ello. La tasa de fiscalidad de la República Dominicana es muy baja situada en el 14% del PIB.  

Hay mucha deficiencia pero hemos fondeado con la pandemia, y en este momento, el país está entre los 4 países del continente que más ha avanzado con las vacunas, ya que están vacunados más del 50% de la población y además, hemos controlado la letalidad. Lo que más tememos son las nuevas olas porque cuando menos lo esperas sacuden y gracias a las vacunas estamos viendo que se está estabilizando. Comenzamos vacunando con la vacuna China y ahora disponemos de todas las vacunas que hay.

Vemos que también se está reactivando el turismo desde el mes de julio a casi los mismos niveles de 2020 por lo que estamos muy contentos esperando que siga así para tener una recuperación completa.


DESCUBRIENDO AL EMBAJADOR


¿Cuál sería un buen título para su autobiografía?

Hoy en día yo diría “Un activista en un ámbito difícil” o “Un activista social”.

¿En qué época histórica le gustaría vivir si volviese a nacer? 

En los años sesenta. Yo soy hijo de los sesenta y creo que fueron unos años esplendidos en todo el mundo.

Una canción qué siempre recuerde

Sobre todo recuerdo una canción de un disco de Serrat llamada “Cantares” y otra es “Vencidos” del poema de León Felipe. 

Un libro

El Quijote. Se lo recomiendo a todo el mundo.

Un hobby

El único hobby que he estado practicando durante los últimos años es el juego del dominó. Es un juego que parece que no tiene tanto prestigio como el Ajedrez, sin embargo el dominó es un juego más social y en República dominicana es un juego muy popular, de hecho es el principal entretenimiento. También dicen que el dominó es muy bueno para el Alzheimer, ya que es un juego que requiere observación y memoria inmediata.

Un plato que le guste de España

La Paella.

Un plato que le guste de su país

Hay un plato dominicano que es conocido universalmente que es el Sancocho y me encanta.

Una ciudad

Madrid y Praga. Praga para mi es la mayor concentración de belleza urbana que he visto en una ciudad tan pequeña.

Su palabra favorita

“Compañera” es mi palabra favorita.

Un sueño por cumplir

Yo quisiera ver un mundo más equitativo.

 



Diplomatic World Magazine quiere felicitar al Embajador, Juan Bolívar Díaz Santana por la gran labor que está realizando como embajadr deRepública Dominicana en España y por elcrecimiento, evolución y progreso de su país