Club 23 Barcelona: Algo más que un centro de negocios

Escrito el 15/03/2022
Cesar Alcalá

“Con el Club 23 buscamos en enriquecimientos espiritual, cultural e intelectual de la sociedad”

El Club 23 de Barcelona es parte de un sueño de Oscar M. Alías Amor. Aunque la oportunidad de inaugurarlo fue en 2020, poco antes de la pandemia del Covid-19, su origen se encuentra en las reuniones y eventos de un grupo de empresarios y profesionales del sector financiero que, desde 1995, se reunían en Madrid y Barcelona.

“He vivido a caballo entre Madrid, Barcelona e Ibiza. Madrid por el tema financiero y las ottas dos como centros de negocio y vida.

Mi idea original era crear un espacio que aglutinara el tema del mundo financiero y el mundo del arte. En el mundo que conocí en Ibiza, en la década de los 80 y 90 del siglo pasado”.



La filosofía del Club 23 es buscar un camino cincelado por el conocimiento, la tolerancia, el enriquecimiento espiritual, cultural, intelectual de una sociedad civil que necesita ser reforzada en los lazos de la inteligencia, la colaboración y la aceptación y el debate de las ideas, con el único fin de fortalecerse a sí misma. “Buscaba un luchar emblemático para poderlo llevar a cabo y se me presentó esta oportunidad en el año 2020.

El sueño se hacía realidad a pesar de la pandemia. Ahora, hemos conseguido, con mucho trabajo y sorteando algunas dificultades, eventos financieros, culturales, gastronómicos y exposiciones de arte. Todo esto es el núcleo, el espíritu de aquel sueño”.

Y ese lugar emblemático que buscaba Oscar Alías lo encontró, en un principal de la Rambla Cataluña 23 de Barcelona. “Aspiro a que sea un lugar no sólo emblemático, sino de referencia en Barcelona. Aunque la ciudad no vive su mejor momento, el Club 23 es un sitio muy especial. Quien lo conoce repite. Mi intención, trabajo diariamente para conseguirlo, es que crezca y tengamos la ventaja de un club más allá de Barcelona.

Tenemos en marcha un proceso de ampliación, que en los próximos meses se materializará”. En su página web, www.club23barcelona.com, leemos una frase anónima del siglo VI d.C. Esta dice: “da lo mejor que tienes sin esperar nada a cambio y todo te será dado”.

Y es que el Oscar Alías y el Club dan lo mejor de ellos a cada una de las personas que utilizan este emblemático lugar. “El club aspira a ser la casa de todos los socios. Deseamos que la gente lo tenga como su segunda casa. No es solo un centro de negocios, a de convertirse en un sitio de referencia, donde uno pueda ir a comer, a tomar una copa, o a relajarse. A parte, también podrán hacer negocios.

Entre nuestros socios tenemos emprendedores y empresarios. Además de mucha gente del mundo del arte. El sueño ya es una realidad y esto me llena de satisfacción”.



Y es que, a pesar de la pandemia, el boca-oreja ha permitido que la sociedad barcelonesa y catalana conociera de su existencia. Los primeros pasos fueron complicados peor, ¿y el futuro? Como nos cuenta Oscar Alías “el crecimiento del club será exponencial, teniendo en cuenta que la sede central siempre será Barcelona. Mi idea es crecer con otros clubes, con hoteles a nivel nacional e internacional.

Ahí tendremos espacios Club 23 de trabajo, para disfrutar, desconectar… Además de grandes descuentos para nuestros socios. Para mi esta es la forma de crecer. Que nuestro socio tenga servicios, las 24 horas, en prácticamente todas las ciudades del mundo”. A pesar de las buenas perspectivas de futuro, Oscar Alías tienes una espina clavada con la administración barcelonesa.

“Cuando compré el piso se caía. Nadie se preocupaba por este espacio. En el momento de empezar las obras, me pusieron todo tipo de trabas administrativas. Me decepcionaros. Ahora bien, como que mi interés era cumplir un sueño, tiré adelante”. Y con respecto a su apuesta, el arte, nos comenta que “en este corto espacio de tiempo ya se han creado rencillas y envidias.

Otros centros nunca se habían interesado por hacer exposiciones. Ahora las hacen. Nosotros aquí tenemos una colección permanente y muy interesante, con otras de Picasso, Miró, Tapies, entre otros”. El Club 23 es, a día de hoy, un centro de negocios, un espacio networking, una referencia en actividades culturales, un lugar exclusivo para celebraciones privadas, una sala de exposiciones de arte y, además, ofrece servicio de catering. El Club 23 de Barcelona es un activo real de la Barcelona del siglo XXI.