PIEDRAS PRECIOSAS: GRANATE

Escrito el 15/01/2022
Dariena González Nordelo

Cada mes del año lleva atribuido una piedra preciosa, y la de enero, es el granate

Su nombre proviene del latín “granatum” y hace referencia a la semejanza de aspecto y color de algunos de estos silicatos con los granos de la granada. Sus colores contemplan un gran abanico cromático, desde los tonos rojos, rosas, naranjas, marrones, amarillos, pardos y verdes. Se presentan con transparencias, translúcidos e incluso opacos. La dureza de este mineral oscila entre 6.5 y 7.5 en la escala de Mohs y su sistema cristalino es isométrico. En la industria se utiliza como material abrasivo y en el sector de la joyería como piedra preciosa.

Una de las variantes del granate extraída en Tanzania, Sri Lanka y la India es la Rodolita, es una fusión entre el Piropo y el Almandino, por su maravilloso color rojo con tintes púrpura se le denomina la “Reina de los granates”, es la variedad más preciosa ofrecida hoy en día en el mercado de la joyería. El bello granate Piropo viene principalmente de los yacimientos de Bohemia, se ha extraído desde la Edad de Bronce, es el más conocido por su radiante color rojo y su nombre proviene del griego “puropus” que significa ojo de fuego. El granate Almandino es quizás el más conocido, sus colores oscilan entre el rojo oscuro y el marrón rojizo, es la composición del granate que con más frecuencia encontramos en las joyerías engastadas en anillos, pulseras o pendientes.



El Andradita no suele usarse frecuentemente como piedra preciosa por su falta de disponibilidad generalizada y su baja dureza, tiene más valor para los coleccionistas de estas gemas. El granate Topazolita, del grupo andradita, se caracteriza por su brillo adamantino, lleva ese nombre por su parecido de color y transparencia con el topacio, no se usa frecuentemente en la joyería debido al tamaño diminuto de sus cristales por lo que no vale la pena facetarlos. El Demantoide es otra variedad de la granate andradita, muy conocido por su verde intenso a causa del cromo presente en su composición. La Espesartina fue descubierta en 1832 en los Montes de Spessart en Baviera y de allí tomó su nombre, su tono variable entre el naranja pálido y el pardo intenso es debido a la concentración de hierro y manganeso en su composición química.

La Grosularia es una de las piedras más llamativas del grupo de los granates, es rica en aluminio y calcio por lo que sus colores varían desde los tonos rojos, naranjas y verdes. El granate Hessonita es una variedad preciosa de la grosularia, se distingue por su color anaranjado canela y a menudo lo encontramos asociado al cuarzo.

La Tsavorita, otra variante de la grosularia lleva su nombre porque fue descubierta en el parque de Tsavo (Kenia) y su espléndido color verde podría dar lugar a confundirse con una esmeralda, pero el granate resulta ser mucho más raro que esta última.

Los yacimientos de este mineral vítreo resinoso podemos encontrarlos en todo el mundo, sus principales yacimientos se encuentran en África, Brasil, Estados Unidos, India, Alaska, Australia, Rusia, México y en Myanmar. Desde hace miles de años este mineral ha sido utilizado por civilizaciones antiguas, los faraones egipcios llevaban collares con granates rojos, los romanos los usaban en sus anillos de sellos y tradicionalmente se ha usado como amuleto para el amor, la fecundidad, la seguridad, el equilibrio y la paz. A esta gema, el GRANATE, se le asocian propiedades de limpieza y purificación de la sangre y se aconseja su uso en casos de enfermedades como anemias e infecciones, atribuyéndole el poder de sanar rápidamente a quien la lleve consigo.

Mitos y leyendas del granate

En la Antigüedad, así como en la Edad Media la gente creía que el cosmos era reflejado en las piedras preciosas. El granate es asignado a los planetas Marte, Mercurio y Plutón. Se dice que Noé utilizó una lámpara de granate con el fin de dirigir su arca en la oscuridad de la noche. Muchos descubridores y viajeros usaban granates por protección, ya que fueron considerados talismanes populares y piedras protectoras, porque se creía, que los granates iluminaban la noche y evitaban a su portador de cualquier tipo de mal. En la tabla zodiacal, es enumerada como la piedra para Acuario.