FRANCISCO MOLINA ARTISTA

Escrito el 15/01/2022
Juan M. López Reina

Artista jiennense, estudió en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. En la actualidad es profesor y director de la presente galería Taller del Prado, en Madrid. Clasificado dentro de la nueva escuela madrileña, su obra empieza a tomar impulso a mediados de la década de los 90, época en la que aúna numerosos premios. Principalmente trabaja géneros como el paisaje y el bodegón.

1.- ¿De dónde sacas tiempo para hacer tantas cosas?

Yo tampoco tengo la impresión de que haga tantas cosas, soy un poco anárquico. Siempre tengo la sensación de que me quedan muchas cosas por hacer. En realidad, últimamente mis facetas de pintor son una de las cosas que tengo precisamente más abandonadas. La gente piensa que es un sacrificio muy grande, yo lo vivo en la actualidad de mí y de mi vida, con la relación que tengo con otros artistas, lo que también hace que aprenda muchas cosas y que disfrute mucho de otras facetas del arte. Intento compaginarlo lo mejor que puedo y disfrutar de la vida y de lo que está ofrece.

2.- ¿Cómo fueron tus comienzos en la pintura?

Muy parecido al de otros pintores. De pequeño pintaba, pero no con el fin de dedicarme a ello. Pensaba que iba a ser torero, o cualquier otra cosa, menos pintor. Cuando tenía 18 años sentí una revelación de que me iba a dedicar a eso, como si fuese una revelación de un sacerdote descubriendo su vocación. Yo nunca pensé que de la pintura se podía vivir y asumí que me iba a morir de hambre, pero que era mi destino y no podía cambiarlo.

Tuve una sensación muy grata de saber qué es lo que quería hacer, lo digo por ejemplo por mis hijos, que pese a hacer una carrera siempre tienen dudas sobre qué quieren ser. La vida te lleva por distintos sitios y después de mi vocación por pintar he descubierto otras muchas cosas que me hacen sentir bien. Quién sabe, igual acabo de torero… (risas).

3.- ¿En qué te inspiras cuando realizas tu obra pictórica?

Yo creo que al igual que cualquier artista, se inspira en su propia vida y entorno. Yo me inspiro en mis cosas más cercanas, si hago un bodegón, pinto los objetos que me rodean, no lo hago con cosas de mi imaginación. Lo importante es que sea algo próximo y que tenga que ver con tu vida. Cuando he hecho paisajes, siempre he pintado lugares donde he vivido, Jaén, Madrid, etc.

4.-Lo que es una realidad es que tienes un estilo propio, y eso es algo especial. ¿Cómo has conseguido que cuando alguien vea alguna obra tuya, sepa que efectivamente, es tuya?

Lo principal es que tiene que ser personal, no intentar serlo. Hay que formarse bien, conocer bien los procedimientos y técnicas, y simplemente trabajar, pintar, y dejar que aflore lo que es propio y lo que quieres contar. Es un error pretender ser original, porque es precisamente cuando no se consigue serlo. La pretensión hace que no sea auténtico.

Siempre he explorado en la pintura y en el lenguaje de la propia pintura, y de alguna manera he intentado descubrir lo que me resultaba propio, he aprendido mucho de otros pintores, tanto antiguos como con los que he compartido experiencias, también le debo mucho a mis alumnos, que me han enseñado mucho… Al final todo eso en una mezcla peculiar de todo lo que uno puede aportar, está la clave de todo

5.- ¿Cómo fue la idea de montar la Academia de Arte Taller del Prado?

Para ser justos, lo que es la escuela no fue iniciativa mía, lo fue de Blanca Escrivá de Romaní, que la creó hace ahora 33 años, y yo en ese momento era alumno en la Facultad de Bellas Artes y entre como profesor en la escuela. Con el tiempo se formó una amistad que dura hasta ahora, nos asociamos y me hice cargo de la escuela. En el 2001, creamos la Galería de Arte especializada en obras gráficas, y eso es un poco el resumen de cómo fueron los inicios.

Mario Antolín ha sido una persona muy especial para mí. Fue mi galerista, la persona que creyó en mí, me apoyó, y gracias a él pude dedicarme a la pintura y vivir de esto.

6.- ¿Cómo organizaste tu galería?

Desde un principio se pensó de una manera un poco ingenua, que fuese especializada en obra gráfica, no había muchas otras galerías que pudieran servirnos como ejemplo. Empezó haciendo una edición de obra gráfica que dedicamos al artista José Sánchez Carralero, y había un club de socios que apoyaban ese proyecto. Después, seguimos haciendo ediciones de una manera modesta y poco a poco fue creciendo y cogiendo una dimensión que superó en importancia a la escuela y llegó a lo que es hoy en día. En la actualidad como sabes estamos trabajando en ediciones de Antonio López, haciendo bastante obra de Rafael Canogar, tuvimos la suerte de trabajar con Luis Feito, hicimos libros de artistas, tenemos una revista que lleva obra gráfica, que es un proyecto más romántico que otra cosa, y está dedicado a monográficos de artistas contemporáneos. Está todo conectado con la obra múltiple, y esto hace que este proyecto sea más especial.



7.- Llevas artistas muy consolidados, pero también haces ediciones de gente joven que está empezando, pero que son muy buenos artistas

Para mí joven, es cualquier artista que tenga menos de 60 años, como es mi caso. Cuando hay alguien que merece la pena, sin lugar a dudas lo tenemos presente, nosotros intentamos abrir el abanico, no solo dedicarnos a llevar a artistas consagrados. Pero es verdad que en el panorama actual, puede ser más complicado trabajar con un artista joven que con algunos artistas más conocidos. Intentamos compaginarlo lo mejor posible.

8.- Cuando los inversores recurren a tu galería, suele ser para temas de grabados, pero realmente cuando llega un coleccionista y te pregunta las técnicas, ¿tú qué le dices?

Cuando llega alguien con la idea de invertir, no suele preguntar nunca por procedimientos, pregunta por cuestiones económicas, que es quizás lo que menos nos interesa a nosotros, pero que también tenemos que tener conocimiento sobre ello para poder aconsejar y que el cliente haga una inversión segura. Por lo general hay que recurrir a artistas internacionales, como en la mayoría de inversiones Sean del ámbito que Sean, suele dar menos fallo que un artista joven, que si se revaloriza su obra se multiplique su valor, pero es mucho más complicado que eso suceda y son casos muy puntuales.

Es una faceta que tengo que tener en cuenta, pero me interesa menos. Yo no aconsejo a nadie que compre como inversión, la mayor inversión es el disfrute estético de una obra. En cuanto a las técnicas, en el mundo de la obra gráfica hay muchos procedimientos, y distinguirlos es una de las cosas que el coleccionista tiene que empezar a hacer para poder disfrutar de esa obra.

Dentro de la obra gráfica existen unos procedimientos básicos que son:

-El grabado en hueco: se produce una incisión en una plancha. -El grabado en relieve: es el grabado en el que la parte superior de la plancha es la que entinta el papel.

-El grabado planimétrico: básicamente es la litografía. Se basa en la repulsión del agua y el aceite.