ARTISTAS: VICENTE ARNÁS Y FEDERICO ARNÁS

Escrito el 15/12/2021
Juan M. López Reina


Me acuerdo lo que me impresionó entrar por primera vez en el museo del prado con tan solo ocho años. Pero siempre hubo un cuadro que me llamó la atención y cada vez que volvía a ese museo tenía que volver a ver. Se trata de un ecce homo de quentin massys. Hace 20 años fui a visitar el prado y me di cuenta de que ya no estaba, y la siguiente vez, ya estaba colocado.

Entre los reconocimientos que ha recibido a lo largo de su carrera se encuentran la medalla de honor del premio de pintura bmw, el primer premio de la real maestranza de sevilla, el primer premio de pintura del ejército o el nombramiento como académico correspondiente de la real academia de bellas artes de santa isabel de hungría de sevilla.


-Velázquez pinta el mundo que ve, el bosco pinta sus sueños, ¿a qué lado de la pintura te pondrías tú?

Yo estoy dentro de la imaginación y la fantasía. Pero me quito el sombrero ante velázquez, ya que creo que es uno de los mejores pintores de la historia. Me parece que la visión de velázquez de interpretar, es impresionante, por ejemplo las meninas, ya que es un cuadro que tiene mucha atmósfera. Velázquez ha sido inspiración para muchos pintores. 

Me acuerdo lo que me impresionó entrar por primera vez en el museo del prado con tan solo ocho años. Pero siempre hubo un cuadro que me llamó la atención y cada vez que volvía a ese museo tenía que volver a ver. Se trata de un ecce homo de quentin massys. Hace 20 años fui a visitar el prado y me di cuenta de que ya no estaba, y la siguiente vez, ya estaba colocado.

-¿A qué edad empezaste a interesarte por el arte?

Creo que el arte es algo con lo que uno nace. Desde los dos años, mi mejor juguete era un papel y un lápiz. A los siete u ocho años, yo pintaba con tizas en el suelo de un lado a otro de la acera mientras las vecinas tomaban el aire. Me gustaba ver los dibujos en el suelo desde mi terraza.Hasta para desdibujar, hay que saber dibujar. Esa es la base principal de un artista. Hasta para hacer un boceto.

-¿Cómo te surgió la idea de pintar los cuadros similares a los sueños de el bosco?

Con quince años, un profesor me preguntó qué quería hacer en la vida. Yo le dije que quería pintar y dibujar. Ese profesor me acompañó a artes y oficios para que me apuntase. Me matriculé en publicidad, a modelado, y a pintura. Fui como a tres clases de pintura, y cuando me pusieron un bodegón no sentía nada. A la semana siguiente, me pusieron un halcón disecado para pintarlo, lo manché, y lo dejé allí. 

En modelado estuve haciendo dos cabezas durante un mes, y la última, al día siguiente de ir me encontré una estaca en la cara. Ahí decidí que no volvía más.

Después, me apunté a publicidad para la parte económica que la pintura en principio no me iba a dar. He estado 25 años trabajando en una agencia de publicidad. Eso lo combinaba con la pintura. En esa época dormía solo 5 horas. La publicidad me ha dado mucha rapidez para el dibujo, me acuerdo que en una noche hice junto a otro dibujante 600 dibujos para una película.

Yo hasta los quince años solo pintaba toros y toreros. Llegó un momento en el que tuve la necesidad de romper con eso y empecé a indagar en otros campos, que fue cuando di con el realismo mágico. Muchos años después volví a pintar cuadros relacionados con la tauromaquia. Nunca he querido variar del tema de la imaginación, pero cualquier tema lo puedo llevar a mi filtro. En mi pintura hay mucha ironía y crítica, esto hace mis obras muy interesantes.

-¿Te ha parado el ritmo la pandemia?

Para nada. En la pandemia me habré hecho 90 acuarelas, y la dragomaquia y cleromaquia. Es una necesidad física y mental, no puedo parar de pintar.  

-¿Con qué pintor te quedarías?

Del siglo xx a mi me fascina francis bacon. Pero a lo largo de la historia si tuviese que quedarme con alguno, sería con antonio moro, o anton van dyck.

Federico Arnás

Federico Arnás es licenciado en periodismo por la facultad de ciencias de la información de madrid. Profesor de cursos de periodismo taurino en la complutense. Estuvo en varios programas de radio desde el 1978 hasta el 1986. La mayor parte de su trayectoria se ha desarrollado en tve. Empezó como redactor de toros, después empezó en la serie tauromaquia, tendido 0… también ha escrito multitud de artículos en prensa. Empecé con una gran vocación e ilusión, pero a su vez con un gran desconocimiento, pero he tenido la suerte de poder disfrutar tanto de televisión como de radio.

-¿Te sientes más cómodo en la radio o en la televisión?

La radio te da mucho oficio, la capacidad de improvisación, la posibilidad de manejarte con el directo… el tránsito de radio a televisión es magnífico. Hay periodistas que son muy buenos en un medio y en otros no lo son tanto. Cada uno tiene su atractivo. La prensa escrita, aporta una gran capacidad literaria. Todos los medios tienen su encanto.

-La tauromaquia es y ha sido inspiración de pintores, ¿crees que la tauromaquia es arte?

Arte es toda expresión humana que genera una emoción. La tauromaquia tiene esos requisitos. En la tauromaquia no hay un “prado” al que podamos asistir, pero si tenemos en nuestra memoria grabados los recuerdos y emociones que hemos sentido en una plaza de toros. La posibilidad de jugar con la muerte, es algo que hace única a la tauromaquia. Orden, rigor, solidaridad, esfuerzo, sacrificio, triunfo… está el público, que es el que decide si esa actitud ante el toro ha sido la adecuada. Todas las expresiones artísticas han bebido de la fuente de la tauromaquia.

-¿Qué hubiera sucedido si la tauromaquia no existiese?

Indudablemente, la tauromaquia es una fuente de inspiración, y es muy triste que en estos momentos se debata sobre si es arte o cultura. Principalmente, lo dice la gente que desconoce la tauromaquia. Ningún animal vive como el toro de lidia, ni muere como el toro de lidia. Hay un gran desconocimiento en torno a esto… solo el 7% de los toros de lidia van a una plaza, el 93% vive. Yo siempre sugiero a la gente que conozca la tauromaquia, y que profundice en ella.

-Como periodista, ¿qué preguntarías a los pintores inspirados en la tauromaquia?

La pregunta sería, ¿qué es lo que más te atrapa de la tauromaquia? El miedo, el triunfo, los colores, el ambiente… 

-¿Hay algún programa que lo tengas grabado por algo especial?

El momento más duro que viví fue tener que dar la muerte de manolo montoliu, el banderillero que iba con José María Manzanares. Fue en sevilla, el 1 de mayo de 1992. Era la primera vez que en una corrida televisada se daba un hecho así. Yo tenía muy buena relación con manolo, incluso ese día estuve con él… no salían ni las palabras.

Viví otra tarde de toros muy especial en la última corrida que se celebró en la monumental de barcelona, cuando el parlamento catalán decidió prohibir los toros en cataluña, aunque luego el tribunal constitucional declaró legal la tauromaquia. Esos gritos de “libertad” en una plaza llena, me marcó mucho. La muerte de iván fandiño y victor barrio también fue muy dura. 

-¿Se te ha ocurrido exponer tu trayectoria en un libro por ejemplo?

Estoy en un proyecto que ahora mismo no puedo contar, pero en cuanto salga estaré aquí encantado para presentarlo. Es algo diferente, que nunca había hecho, y estoy en ese estudio histórico de los toros con un enfoque que no había dado antes. 

Agradecemos a los hermanos Vicente y Federico Arnás la predisposición para esta entrevista, que se trata de la primera que los dos hermanos conceden conjuntamente.