SOSTENIBILIDAD DE LUJO: RELOJES

Escrito el 15/01/2022
Dariena González Nordelo

Cada vez es más habitual la compraventa de relojes de lujo, y es que no necesitamos gastarnos una cantidad exorbitante de dinero para comprar uno de estos relojes

Desde la antigüedad las personas han coleccionado objetos, objetos que les atraen por diversos motivos, por estética, por las sensaciones que les transmiten o también por el valor, que puede ser sentimental o material. Existe entre los coleccionistas apasionados una atracción particular por el mundo de los relojes y es precisamente el tema del que nos gustaría hablaros brevemente en este artículo. Los relojes de lujo han sido siempre una señal de distinción social. 

Por poner un ejemplo del valor de los relojes, una vez asistí a una conferencia de una importante compañía financiera que a sus ejecutivos les premiaba con un valioso reloj de oro cuyo valor ascendía a unos 20.000 dólares, esto era una garantía para ellos que viajaban a todos los rincones del planeta y así tendrían un capital garantizado en sus manos.

Entre las firmas más cotizadas en el mercado de segunda mano podemos encontrar Rolex, Cartier, Omega, Bulgari, Mont Blanc, Hublot, Breitling, Audemars Piguet, entre otros. Al ser un mercado en continua evolución no existe una estabilidad en los precios dictada por factores que determinen cuánto cuestan estas piezas, se trata sencillamente de establecer la oferta del vendedor y encontrar un comprador dispuesto a pagar el precio que se demanda. 

No obstante, se paga en estos relojes el valor de la precisión, la durabilidad y la confianza que la marca transmite en el tiempo. También existe la tendencia que dicta qué relojes se venden más o menos en determinados períodos según las modas del momento, la tendencia ¨vintage¨, las pulseras en cuero, el color dorado o plateado, esferas en tonos oscuros o claros, calibre grande o pequeño, son todas características que nos hacen decantarnos por un modelo u otro según también nuestro límite de gasto.

Los relojes clásicos son el objeto de deseo de muchos admiradores de la buena relojería. Aúnan diseño atemporal y la calidad de su fabricante. Es el caso del Pasha de la casa Cartier, el origen de este reloj joya se remonta al 1932 y fue el primer automático de su firma. Se narra que el sultán de Marruecos, el Pasha, le pidió a Louis Cartier que le diseñara un reloj muy lujoso pero lo suficientemente práctico para poder lucirlo en cualquier circunstancia. Fue entonces cuando adaptándose a los cánones excesivos de la época, Cartier decidió renovar casi toda su relojería para hacerla más visible. La casa francesa contrató al diseñador Gerald Genta, el relojero más famoso del último medio siglo y le encomendó la labor de crear una pieza deportiva y resistente al agua, pero que conservara la esencia delicada que inspiraba la firma. Algo para llevar a diario, pero en versión muy exclusiva. Así nació el Pasha.

Cada día encontramos más joyerías que han ampliado su oferta ofreciendo este tipo de mercado de ocasión a sus clientes que lo han acogido con gran entusiasmo, es un sector en auge además a nivel privado. En ambos casos, pero principalmente en transacciones entre particulares, es aconsejable exigir la documentación original del producto que se adquiere y, de ser posible, llevarlo a un centro de asistencia técnica oficial para autentificar y comprobar el valor del reloj.



Poseer un reloj de valor era un lujo para quienes se podían permitir el gasto superfluo de unos cuantos miles de euros en una joyería, sin embargo, hoy en día la situación ha cambiado bastante, existe un extenso mercado de relojes de ocasión que ha permitido a quienes no desean o no pueden permitirse pagar una fortuna por ello, ser propietarios de un buen reloj. 

En conclusión, no necesitamos gastarnos una cantidad exorbitante de dinero cuando podemos encontrar con un precio moderado un reloj de lujo de ocasión o incluso nuevo. ¡Sí! ¡Habéis entendido bien! ¡Nuevo! Os revelaremos a continuación uno de los motivos por los que alguien decide vender un reloj de lujo, es el hecho de tener varios y no usarlos, muchos de estos relojes se fabrican con un mecanismo automático y necesitarían unas cajas especiales en continuo movimiento para guardarlos cuidadosamente si no se llevan puestos, por lo que tenerles estáticos podría afectar su correcto funcionamiento. ¡Así que ya conocemos algo más sobre este interesante mercado de relojes de lujo de ocasión!